BOGOTÁ. - El presidente colombiano, Alvaro Uribe, asumirá mañana, lunes, su segundo mandato, con un alto nivel de popularidad y el compromiso de finalizar tareas ya iniciadas.
En los cuatro años de su primer mandato, Uribe logró, según los analistas, restablecer la sensación de seguridad de los colombianos y éstos le premiaron con 7,3 millones de votos en las elecciones del pasado 28 de mayo.
Su política de "seguridad democrática", apoyada por cuantiosos recursos de EE.UU., ha debilitado a las guerrillas y las ha obligado a replegarse hacia zonas selváticas e inhóspitas del país, pero aun no las ha derrotado, como demuestra la campaña de atentados y ataques que desde el pasado lunes llevan adelante las FARC.
Unas treinta personas han muerto en esas acciones terroristas.
El ministro del Interior, Sabas Pretelt de la Vega, dijo hoy que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) quieren "perturbar la imagen internacional de Colombia, ejecutando acciones terroristas contra la población civil, para demostrar un poderío que no tienen" en coincidencia con la toma de posesión de Uribe.
El ministro aseguró que con los dispositivos adoptados no habrá ningún problema de orden público o seguridad durante las ceremonias que tendrán lugar mañana, lunes, en la capital colombiana, con una importante presencia de invitados extranjeros.
MEDIDAS DE SEGURIDAD
Los presidentes de Costa Rica, Chile, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, Paraguay y Perú y los vicepresidentes de Argentina, Bolivia, Cuba, Uruguay y Venezuela, estarán presentes en el inicio del segundo mandato de Uribe.
Al acto asistirán también el Príncipe de Asturias, don Felipe de Borbón; el secretario de Comercio de Estados Unidos, Carlos Gutiérrez, con una delegación de congresistas de su país, y la primera dama de Brasil, Marisa Leticia Lula da Silva.
Las autoridades colombianas adoptaron medidas extremas de seguridad en Bogotá y otras ciudades para evitar que se repita lo ocurrido mientras Uribe juraba el cargo por primera vez, hace cuatro años.
Veinte personas murieron y 70 resultaron heridas a causa de un atentado de las FARC en las cercanías del Palacio Nariño, sede de la Presidencia, y del Palacio Legislativo.
Ya en la presidencia, Uribe hizo de la seguridad una de las prioridades de su gobierno.
En su primer mandato bajaron los secuestros, los asesinatos, hubo menos tomas de poblados y se reabrió la posibilidad de viajar por carretera sin mayores temores.
A esa sensación de mayor tranquilidad, que por dos décadas habían extrañado los colombianos, se atribuye buena parte de la popularidad del mandatario y se da por descontado que mantendrá su política de seguridad en su nuevo cuatrienio.
Uribe, que ha podido llegar por segunda vez a la Jefatura del Estado a causa de una reforma constitucional que restableció la posibilidad de reelección presidencial, contará en su segundo mandato con una mayoría en el Congreso suficiente para la aprobación de reformas legales y constitucionales.
SU PRIMER GOBIERNO
En lo económico su primer Gobierno transcurrió bajo las condiciones de acuerdos con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que comenzaron con el entonces presidente Andrés Pastrana (1998-2002) y finalizarán en tres meses.
Reestructuración estatal para liquidar o fusionar entidades, privatizaciones, reformas tributarias y de la contratación laboral fueron algunas acciones centrales del primer Gobierno de Uribe, que continuarán o se afinarán su segundo mandato.
La economía creció un 5 por ciento en el 2004 y el 2005, la exportaciones superaron el año pasado los 20,000 millones de dólares, la inflación es baja, y el peso se revaluó, lo que obligó al sector productivo a no depender de la depreciación y a ser más productivo y eficiente.
Respecto de la situación social, el desempleo bajó, pero se cuestiona la calidad del mismo y el sistema de salud pública, cuya crisis ha sido crónica, persiste, a tal grado, que los trámites burocráticos han llegado a primar sobre la vida.