Un joven ex militar que se había salvado en cuatro ocasiones de morir a manos de la pandilla “Los Cancheros”, no corrió la misma suerte la noche del viernes, ya que un miembro de ese grupo, le propinó un escopetazo en el tórax.
Melvin Samuel Pérez Cali, de 25 años, es la víctima del hecho. Fue interceptado cerca de su casa por varios sujetos integrantes de la pandilla antes mencionada, aseguró un tío de la familia que no quiso dar su nombre por temor.
SEIS PERDIGONES
Según los familiares, Pérez Cali recibió seis perdigones realizados aparentemente con una escopeta calibre 12, y falleció cuando era trasladado en un taxi al Hospital Alemán Nicaragüense, de donde fue llevado al Instituto de Medicina Legal.
El hecho ocurrió a las 9:00 p.m., del viernes, del edificio Armando Guido nueve cuadras al norte y dos y media al este, en el barrio Las Torres, en Managua.
LLEGARON HASTA EL BARRIO
E.P.P., tío del fallecido, que accedió únicamente a dar sus iniciales, comentó que su sobrino fue militar del Ejército de Nicaragua, y se salió de esa institución en el 2003.
Comentó que la noche que mataron a Pérez Cali, los sujetos llegaron desde el barrio Hilario Sánchez, hasta el barrio Las Torres. Identificó a “El Sopero”, “Madiel” y “Cristian”, como los principales autores de la muerte de su sobrino.
EN LA OSCURIDAD
Indicó que los sujetos aprovechan cuando cortan el fluido eléctrico en el barrio, para incursionar al mismo y realizar sus fechorías.
Manifestó que “Los Cancheros” en los últimos años han matado a dos jóvenes del barrio, y la Policía del Distrito Cuatro ni siquiera se preocupa en capturar a los criminales y esclarecer el caso.
TreCE LESIONADOS
E.P.P., aseguró que en lo que va del año los pandilleros del barrio Hilario Sánchez han lesionado a 13 personas de Las Torres.
Las últimas víctimas que resultaron heridas hace varios meses, antes de la muerte de Pérez Cali son, Nancy del Socorro Pérez Reyes, de 25 años, y Seydi Pérez Reyes, de 18.
Expresó que las personas del barrio después de las seis de la tarde no salen a la calle, por temor a la pandilla “Los Cancheros”.