En un futuro no lejano 49 personas de la tercera edad que se albergan en el Hogar de Ancianos San Vicente de Paúl, de Jinotega, podrían quedar abandonados a su suerte ante la crisis económica que atraviesa el centro desde hace cuatro meses.
Desde marzo de este año el centro no recibe los 26 mil córdobas que el Ministerio de Hacienda y Crédito Público (MHCP) les transfiere para el pago del personal y gastos operativos como agua, luz y gas, porque el centro aún no tiene su propia personería jurídica.
La mayoría de las personas que viven en este centro ha sido abandonada por sus familiares y por su avanzada edad no pueden subsistir por sí solos, por lo que serían más afectados si los trabajadores deciden irse, ya que de los 19 empleados cuatro ya han renunciado, según lo confirmó Alba Lina Moreno, directora del hogar.
NO HAY PADRINO
Soraya Zeas, delegada del Ministerio de la Familia (Mifamilia), informó que ésta es una nueva disposición del Ministerio de Hacienda, porque antes el dinero se lo transferían a ese ministerio y luego esto lo depositaba a la cuenta del hogar, pero con el cambio de políticas las personas a cargo de estos centros deben tener personería jurídica.
“Yo estoy gestionando con algunos ONG para que firmen el convenio con el Gobierno para que representen legalmente al hogar, pero aún no he recibido respuesta positiva de parte de ellos, mientras que el centro forma su propia ONG”, dijo.
POR VOCACIóN
Por la falta de pago a los trabajadores será imposible seguir atendiendo a los 49 internos, según lo confirmó Francis Rojas, auxiliar de enfermería del centro.
Rojas, una de las personas que labora hace tres años en este hogar, aseguró que en estos momentos se está atravesando por una de las peores crisis en los últimos 25 años de existencia.
“Yo tengo cuatro hijos y porque mi marido trabaja por eso sobrevivimos y continúo aquí por los ancianos, porque si nosotros nos vamos ellos quedarán en el desamparo”, dijo.
Rojas, al igual que Marling Josefa Rosales, otra de las trabajadoras, dijo sentirse triste de dejar el centro, ya que el hogar le pertenece a Jinotega, pues ha sido el pueblo el que se ha preocupado por su manutención, de lo contrario los internos no comieran.
ENDEUDADOS
Cabe destacar que el centro además está sufriendo deterioro por el mismo abandono en que está sumergido, tanto así que no se tiene ni para pagar la luz y es hasta la fecha el centro ya está debiendo 20 mil córdobas, más otras deudas contraídas con otros acreedores, según lo confirmó Alba Lina Moreno, directora del hogar.
Mientras esta crisis mantiene desilusionados a los trabajadores, la delegada de Mifamilia, Soraya Zeas, dijo a LA PRENSA estar haciendo la gestión con varias ONG para ver si firman el convenio para que se les pueda desembolsar el dinero retenido de cuatro meses.