El jefe de la Dirección Antidrogas de la Policía Nacional, comisionado mayor Clarence Silva, reaccionó molesto y preocupado por la facilidad con que los narcotraficantes capturados recobran su libertad, en una práctica donde dejó entrever que hay sobornos a las autoridades judiciales.
Silva reaccionó así a un fallo que dictó esta semana la Sala Dos del Tribunal de Apelaciones de Managua (TAM), mediante el cual se anuló el juicio a un guatemalteco sentenciado a 10 años de presidio. El fallo está firmado por dos de los tres magistrados de la Sala. El Tribunal manda a repetir el juicio, aunque las mismas autoridades regresaron todo lo decomisado, dejando a la Fiscalía sin las pruebas que incriminaban al guatemalteco.
El jefe policial abundó en ejemplos donde se negocia con grandes sumas de dinero la libertad de los narcotraficantes. Dijo que tienen información que se ofrecen 200 mil dólares para conseguir la libertad del cabecilla de una red que traficaba drogas hacia Londres.
“El tipo estaba organizando envíos de drogas vía courier o mulas. Se hizo una operación internacional y está en manos de la CSJ. Tenemos información que pagan 200 mil dólares”, sostuvo Silva.
Silva dijo sentirse preocupado por lo que pueda pasar en la Corte Suprema de Justicia (CSJ), con importantes casos que se han radicado en ese Poder del Estado.
“Yo te aseguro, como siempre pasa, que en este caso hubo influencias económicas, algunas actividades que hacen los abogados para darle apariencia de legalidad”, dijo Silva.
El fiscal Javier Morazán, por su parte, también mostró preocupación porque la semana que concluye, esa misma Sala del TAM resolvió de forma favorable a los acusados en dos casos relacionados con el narcotráfico internacional. Además del caso del guatemalteco, está el de dos salvadoreños quienes fueron dejados en libertad, y la Fiscalía lo supo hasta que fue del conocimiento de Migración y Extranjería, cuando éstos estaban por abandonar el país.
Morazán expresó que si bien es cierto que los salvadoreños fueron detenidos cuando trasegaban con dos kilos de droga en las inmediaciones del Hotel Kelly, en octubre del año pasado, lo peligroso no es la cantidad de droga incautada, sino que la Policía cuenta con información que indica que estas personas se dedican de forma permanente a esa actividad ilícita.
Pese a que los salvadoreños fueron encontrados culpables en un juzgado capitalino, la Sala Penal Dos del TAM revocó la sentencia, dijo Morazán, quien anunció que recurrirá de casación ante la Corte Suprema de Justicia.
“Me preocupa porque también hubo otro caso de 167 kilos, donde se anuló todo, además se manda a devolver toda la evidencia”, expresó el fiscal, refiriéndose de esta manera al caso del guatemalteco, cuyo juicio fue reprogramado para el 21 de agosto.
Morazán espera que la Corte Suprema revise esta situación presentada en los Tribunales de Apelaciones del país.
Lo pendiente
El comisionado mayor Clarecence Silva ,en tanto, mencionó por lo menos cuatro casos que son de interés de la Policía y están en la CSJ o Tribunales de Apelaciones, entre los cuales sobresalen el de los traficantes internacionales integrantes de la red que traficaba con drogas hasta Londres y que fue desmontada por los oficiales antidrogas en una operación conjunta con las autoridades inglesas.
Los detenidos fueron acusados de enviar drogas en cuadros. En Managua fueron detenidos el jamaiquino Michael David Denhom, Sergio Francisco Urbina y Stevens Evets. En Londres: Terrie Lousie West y Agustín Elías.
También destaca el caso de una familia dedicada completamente al negocio del traslado de drogas, para lo cual utilizaban a los llamados “muleros”.
Se trata de los hermanos Luna Herrera, capturados el 18 de julio de 2004. Fueron capturados un día antes de que huyeran a Costa Rica.
Otro caso representativo es el del ex capitán Pablo Loáisiga, a quien le encontraron dos buzones de armas y municiones. “¿Qué va pasar con casos en que la Policía ha capturado a grupos importantes? ¿qué va a ser de ellos? Hay algunos que ya han salido, como el caso de Ospina, el de los capturados de la avioneta en Mina de la India, en León, y el Poder Judicial los dejó salir, el caso de los 600 mil dólares, y hay otros que están pendientes”, manifestó Silva.
La CSJ enfrentó el año pasado el escándalo más duro contra su credibilidad, cuando tras varias marañas judiciales un grupo de abogados hurtó 609 mil dólares, incautados a un narcotraficante colombiano, de las propias cuentas de la institución donde se mantenían en resguardo mientras se decidía qué pasaba con el acusado.
En el caso salió salpicado el magistrado Rogers Camilo Argüello que elaboró un proyecto de sentencia.