El Tribunal Federal Electoral mexicano rechazó el sábado la solicitud del candidato de la coalición de izquierdas Por el Bien de Todos, Andrés Manuel López Obrador, de recontar la totalidad de los votos de la elección presidencial del pasado 2 de julio.
Los siete magistrados del Tribunal acordaron por unanimidad que era improcedente la pretensión de la coalición, de volver a contar 41.7 millones de votos emitidos, aunque ordenó el recuento de 11,839 casillas (de 130,000) que contenían errores aritméticos, es decir, el 9 por ciento del total.
“Se desestima la pretensión de la coalición Por el Bien de Todos consistente en el recuento de la votación recibida en la totalidad de las casillas instaladas en los 300 distritos electorales para la elección de Presidente de la República”, concluyó el presidente del Tribunal, Leonel Castillo, tras la votación.
López Obrador denunció un presunto fraude e impugnó el conteo oficial, que le situó en segundo lugar con sólo 0.58 por ciento de los votos menos que el candidato de la derecha, Felipe Calderón, por lo que había exigido un recuento de todas las casillas electorales.
López Obrador ya había advertido que no aceptaría un recuento parcial y ha convocado a sus seguidores —que desde el domingo pasado bloquean con campamentos algunas calles de la ciudad de México— a una asamblea a las siete horas de la noche locales, para informar sobre nuevas medidas a tomar.
Su coalición ya adelantó que intensificará las medidas de resistencia civil.
Por su parte, el partido de Calderón, el de Acción Nacional (PAN, derecha), aceptó la decisión del Tribunal Electoral. “Es una decisión apegada a Derecho. Nos parece una decisión correcta”, aseguró el representante del PAN ante el Instituto Federal Electoral, Germán Martínez.