Un obrero de la construcción está delicado de salud en Sala de Varones del Hospital Antonio Lenín Fonseca, adonde fue llevado luego de que se electrocutó con cables del tendido eléctrico público.
Mario José Gómez Núñez, de 30 años, es la víctima del accidente laboral, quien trabaja para la empresa Feico, la cual a su vez es contratada por la Alcaldía de Managua para construcción y reparaciones de calles en la ciudad.
El hecho ocurrió aproximadamente a las 9:00 a.m. del pasado jueves 3 de agosto, en una calle del barrio René Cisneros, en el oeste de Managua, donde la cuadrilla de la empresa Feico, entre ellos la víctima de la electrocución, realizaba la restauración de una calle destruida por las corrientes de agua.
Juana María Cruz Rugama, esposa del lesionado, relató que dos cables, uno de 110 voltios y otro de 220, casi mataron a su cónyuge y que éste está vivo por un milagro de Dios.
“Él iba abriendo zanjas, a él lo mandaban a hacer el alcantarillado, pero no sé de repente, no sé quién ordenó para que lo subieran allí (al tendido eléctrico) sin guantes, sin nada de protección y dice la gente que lo enrolló el cable y lo tuvo como un minuto en el suelo y él pegaba gritos. Hasta que se pudo zafar él”, dijo angustiada la mujer.
La víctima manifestó que vivió momentos de angustia y nadie podía ayudarlo a despegarse de los cables que se le enredaron entre los pies.
“Un jefe me mandó, me estaban apurando y yo corté los cables bien, pero cuando me bajé del poste chocaron los dos alambres y me enredé con los cables y caí. La energía me sacudió y me quemó las dos manos. El corazón lo sentí como que se me iba a reventar. Yo le pedí a Jesucristo que me despegara de los alambres, hasta que me despegué. Nadie me podía ayudar, yo estaba solito luchando con los alambres”, narró Gómez Núñez.
El paciente dijo sentir mucho dolor en diferentes partes del cuerpo, sobre todo en las manos, las cuales las tiene quemadas, y también en el corazón.
“Mi esposo tiene una lesión en el cerebro y menos mal que no pasó más, pero yo tenía miedo que quedara como loco”, comentó Cruz Rugama.
El afectado dijo que uno de sus jefes en la obra de construcción era una persona identificada como Andrés Ramos, pero cuando LA PRENSA le consultó sobre los hechos, éste respondió que sólo era un compañero de trabajo del lesionado y que no vio cuando ocurrió el accidente.
“Le di mi número de celular por compañerismo, pero los jefes son unos ingenieros”, aclaró Ramos. No se logró contactar a dichos ingenieros.