Managua
04:47 pm
05.08.06
Regístrese gratis aquí  |  Administre su perfil de usuario  |   
Portada
Última Hora
Política
Nacionales
Economía
Campo & Agro
Regionales
Editorial
Deportes
Sucesos
Internacionales
Opinión
Revista
Vida Social
Cartas al Director
Caricaturas
Agenda de Eventos
Eventos Empresariales
Tecnología
Religión y Fe
Mosaico
Entrevista
Enfoque
Hablemos del Idioma
Noticias >> Opinión
Don Daniel, su suerte y sus amigos
Eduardo Enríquez

Cualquiera pudiera pensar que Daniel Ortega es un hombre afortunado. Nunca ha tenido un trabajo de verdad y no ha heredado nada, sin embargo tiene, al menos, tres millones de córdobas.

Todos los nicaragüenses sabemos que ése es un cálculo conservador de su fortuna, pues el secretario perpetuo del Frente Sandinista y su esposa, jefa de campaña, vocera, delegada personal y asesora personalísima, doña Rosario Murillo, tienen mucho más. Pero aún así, para los estándares de Nicaragua, tener tres millones de córdobas es tener garantizada una vida acomodada, sobre todo porque cada mes recibe una pensión de 10 mil dólares.

O sea, a don Daniel le pagamos esa cantidad de plata por haber destrozado la economía del país y habernos retrocedido 40 años. A simple vista, como dije, cualquiera puede decir que es un hombre afortunado. Pero yo sostengo que más bien tiene mala suerte o por lo menos tiene mala suerte en escoger a sus amigos.

La verdad es que a don Daniel, por mucho que le guste el dinero, le gusta más el poder, y el poder absoluto de la Presidencia de la República, como lo tenía en los años 80. Por eso es que desde el 25 de febrero de 1990 no ha descansado un día en su empeño por recuperarlo.

Pero cada vez que él cree que está cerca de lograr su cometido ¡zas! algo sucede y le impide alcanzar su meta. Y lo curioso es que lo que sucede siempre está relacionado con un amigo.

En 1990 dicen que al ver aquella Plaza de la Revolución colmada de votantes un amigo le recomendó que no prometiera eliminar el oprobioso servicio militar obligatorio. Que no era necesario, dicen que le dijo. Contra pronóstico, el hombre perdió esa elección.

Luego en 1996, aunque sus posibilidades parecían débiles, su hoy inseparable amigo el cardenal Miguel Obando le recetó “el viborazo”, un jueves cuatro días antes de la elección. Perdió de nuevo.

Hay gente que considera que lo del servicio militar en 1990 es un cuento de caminos, pero la verdad es que en el 2001 don Daniel juró hasta con los dedos de los pies que no volvería el servicio militar. Y parecía que iba por buen camino cuando, de pronto, Osama Bin Laden derrumba las Torres Gemelas de Nueva York y Estados Unidos declaró con su imperial orgullo herido, que quien no estuviera con ellos estaba contra ellos... bueno, todos sabemos que don Daniel perdió.

Y ahora, de nuevo parece estar cerca de ganar la Presidencia, sobre todo porque abusivamente acordó con el otro caudillo que sólo es necesario un tercio del voto para ganar las elecciones, pero ¿qué pasa? pues que su amigo del alma, su querido comandante, su maestro, su guía, Fidel Castro, se enferma y el régimen reacciona de la única manera que puede reaccionar: poniendo en alerta a sus Comités de Defensa de la Revolución —que inspiraron los CDS de aquí. Llamando a los reservistas a las armas, lo que nos hace recordar el servicio militar que impuso Ortega, y en general asegurándose que no hay ni el menor asomo de rebelión en toda la isla.

O sea, la Cuba de esta semana nos ha servido para recordar todo lo que fue Ortega en el poder y que no ha dejado de ser, pues sigue teniendo los mismos amigos, admirando a los mismos “héroes” y sólo ha aumentado su círculo de amistad para incluir a uno que otro nuevo aprendiz de tirano. Pobre don Daniel, con esos amigos y esa suerte, no necesita enemigos. Pero ¡ánimo! ¿No dice el dicho que a la cuarta ni los bueyes, pues?

Noticias Servicios Suplementos Especiales Publicidad Enlaces
Mapa del Sitio Nicas en el Exterior Contactos Ayuda
©LA PRENSA 2009 Aviso legal Política de privacidad Consultas y Sugerencias
Manual de Estilo de LA PRENSA
Fotorreportajes
Sucesos del 2006: Nicaragua
Búsqueda