Un menor, que únicamente sabe que su nombre es Francisco Antonio, y no recuerda nada de su pasado, fue el centro de la disputa de dos televisoras nacionales y sus enlaces en Costa Rica, que se disputaban la primicia.
El niño podría ser el mismo conocido como “Panchito”, quien desapareció hace algunos años en Desamparados, Costa Rica, y que hasta hace unos días permanecía en un hogar sustituto en Nicaragua del Ministerio de la Familia y que por varios años deambuló en el Mercado Central o Roberto Huembes.
Ángela Potosme, la madre del niño desaparecido, llegó ayer a Managua, junto a un equipo de una televisora costarricense que junto a periodistas del Canal 2, impidieron que la mujer ofreciera declaraciones a los demás periodistas locales, al punto de llegar a cerrar las ventanas del carro cuando trataba de ser abordada.
Tampoco le permitieron que saliera del vehículo, que habían parqueado frente a las instalaciones de Canal 10 de televisión, para evitar que la primicia se la llevara esa estación local.
Mientras un equipo del Canal 10 trasladó desde Jinotepe al niño que dice llamarse Francisco, junto a la persona que lo cuida y que está a cargo del hogar sustituto para presentarlo en vivo en su espacio noticioso de la noche, desde donde llamaban a la madre que ingresara a verificar que si se trataba del niño perdido.
No obstante, Potosme nunca aceptó ingresar, mientras los jefes de información de ambos canales hacían su parte, en defensa de lo que hacían.
Al final, la unidad especial de la Policía que investiga el delito de trata de personas asumió la investigación, al presentarse al Canal 10 de televisión el subcomisionado Juan Alemán, quien asumió el caso.
HISTORIA CONTADAPRIMERO EN LA PRENSA
“Panchito” desapareció el 28 de marzo de 2001 del portón de la escuela La Valencia, en Desamparados, Costa Rica. Para entonces tenía seis años.
El 28 de mayo de 2004, LA PRENSA publicó un reportaje especial, escrito por su corresponsal en Costa Rica, Josué Bravo, a quien Potosme relató que ese día “Panchito” partió para jamás regresar. Su padrastro, Ronald Alvarado Sandino, un nicaragüense de 56 años, se lo llevó al salir de la escuela como una venganza del desprecio que días antes le hizo ella.
“Pasadito del mediodía el chofer de la buseta vino diciendo a la casa que ‘Panchito’ había quedado en manos de su padrastro”, recordó en ese momento Potosme.
“Los compañeritos me dijeron que ‘Panchito’ estaba jugando con ellos. Ronald llegó en su carro al portón y lo llamó, y el niño fue donde el padrastro. Luego regresó donde sus amiguitos y les dijo que se fueran a sus casas porque él se iba a ir con su padrastro”, explicó la mujer con la voz entrecortada.
Tras señalar: “Lo llamé por teléfono y le dije ¿Ronald, vos tenés a ‘Panchito’? ¿ Para qué te lo llevaste? Luego él vino a la casa y me dijo que no tenía al niño, pero los nervios lo delataban y le temblaban las manos. Mi corazón me decía que me estaba mintiendo. Es tan cínico que él mismo me ayudó a buscarlo al instante. Ahora estoy segura que él se lo llevó”, dijo Potosme en esa ocasión.
Esa tarde, policías y familiares “peinaron” la zona para dar con el paradero del menor, pero no hubo resultados.
Sentado en el estudio de televisión, en una transmisión en vivo del Canal 10, el supuesto “Panchito” dijo que había huido del hogar sustituto en Managua adonde fue conducido por Mifamilia porque los otros menores le pegaban mientras dormía. Recientemente el niño regresó al cuido de Mayra Hernández en Jinotepe, en el primer hogar sustituto en que fue ubicado.
Hernández dijo que el niño “es muy bueno” y que lo llevó a la televisión para que encontrara a su familia.