El gobierno de Nicaragua anunció ayer su “disposición” a una “solución amistosa” con Costa Rica, en el caso de la demanda por “incumplimiento en el deber de brindar las debidas garantías en la protección de derechos a nicaragüenses residentes en ese país”.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) fue la que propuso el pasado 18 de julio a Nicaragua y Costa Rica alcanzar un acuerdo amistoso, debido a una demanda interpuesta tras la muerte de dos nicaragüenses en el vecino país del sur, uno víctima de las dentelladas que le causaron dos perros feroces, y otro apuñalado.
“En su comunicación dirigida al secretario ejecutivo de la CIDH, señor Santiago Cantón, el ministro Norman Caldera Cardenal afirma que de manera oficial ‘comunico a la Honorable Comisión la aceptación del Estado de Nicaragua a dicha invitación’”, señala una nota de prensa de la Cancillería nicaragüense.
La denuncia de Nicaragua en contra de Costa Rica fue introducida ante la CIDH el pasado seis de febrero.
En Costa Rica, Natividad Canda Mairena murió víctima de las dentelladas de dos perros el diez de noviembre del 2005 y José Ariel Silva Urbina fue apuñalado el cuatro de diciembre del 2005.
“Nicaragua está anuente a iniciar los procedimientos respectivos dirigidos a alcanzar una solución amistosa amplia, integral y de buena fe, a la denuncia planteada por el Estado de Nicaragua en contra de Costa Rica, en documento presentado a la Secretaría Ejecutiva de la CIDH”, añade la nota oficial de la Cancillería nicaragüense.
Caldera: Todavía no hay acuerdo amistoso
En comunicación telefónica con LA PRENSA, el canciller Norman Caldera negó que Nicaragua ya haya aceptado una solución amistosa con Costa Rica, sobre la denuncia presentada ante la CIDH, por denegación de justicia y xenofobia, tras las muertes de Canda Mairena y Silva.
El canciller Caldera sostuvo que “no hemos aceptado una solución amistosa” y explicó que Nicaragua está dispuesta a iniciar negociaciones para llegar a un entendimiento amistoso con la vecina Costa Rica.
Por su parte, el director de Comunicación de la Cancillería nicaragüense, Oscar García, explicó que “siempre se va a buscar el respeto a los derechos humanos de los nicaragüenses”.
acuerdo incluiría condiciones
Extraoficialmente se ha manejado que entre los puntos que Nicaragua podría proponer, una vez que inicien las negaciones con Costa Rica para un acuerdo amistoso, está la petición para aprobar una prórroga a la ley de migración del vecino país del sur, que afecta a miles de nicaragüenses.
Fuentes de gobierno así lo reiteraron ayer.
Además, se conoció que otro de los puntos que podría incluirse en las negociaciones es el de impulsar una amnistía que beneficiaría a los nicaragüenses en Costa Rica y además una reforma al Código Penal del país del sur.
Sin embargo, el canciller Caldera negó rotundamente esa versión.
“No es cierto que Nicaragua haya aceptado que Costa Rica haga cambios en la ley de migración a cambio de desistir de la demanda. Ese es uno de los puntos a discutir con Costa Rica”, dijo Caldera, quien aseguró que los costarricenses aún no responden a la carta enviada a la CIDH.
LA PRENSA llamó ayer mismo al encargado de Negocios de la Embajada de Costa Rica en Nicaragua, Manuel Barrantes, sin embargo éste dijo desconocer el avance de las negociaciones.
Asimismo, se buscó una reacción de Miguel Díaz, director oficial de Comunicación de la Cancillería de Costa Rica, sin embargo no contestó las llamadas telefónicas realizadas al caer la tarde ayer.
No obstante, la semana pasada el presidente de la Comisión del Exterior del parlamento nicaragüense, Miguel López Baldizón, sostuvo que el presidente de Costa Rica, Oscar Arias, y 49 diputados de tres fracciones de la Asamblea de Costa Rica, se habían comprometido a impulsar una moratoria a la ley de inmigración del país del sur, hasta diciembre del 2007.
Asimismo, se conoció que el canciller de Costa Rica, Bruno Stagno, también se comprometió con Caldera a impulsar una prórroga a la ley de inmigración.
Esa disposición legal tiene programado entrar en vigencia el próximo 12 de agosto.
Consultado García respecto a los posibles temas de negociación, para que Nicaragua logre un acuerdo amistoso con Costa Rica, respondió: “No sería conveniente ni diplomático (darlos a conocer) y nos limitamos a hacer público que Nicaragua acepta (iniciar) un arreglo”.
En su momento, la Ley de Migración y Extranjería de Costa Rica, fue catalogada como “injusta, inhumana y peligrosa” por la Coalición Latinoamericana por los Derechos de los Inmigrantes (Clair).
Mientras, el presidente Arias la ha considerado “draconiana”.
El Departamento de Migración y Extranjería de Costa Rica estima que en ese país residen 215,806 nicaragüenses legales y entre 120 mil y 150 mil indocumentados.
Nicaragua y Costa también están enfrentadas en la Corte Internacional de Justicia de La Haya, Holanda, por un diferendo respecto al río San Juan, sobre el cual Nicaragua tiene plenos derechos y poderes.