TEGUCIGALPA. _ El Congreso hondureño decretó hoy un estado de emergencia en las 24 prisiones estatales del país en un intento por evitar la corrupción, los frecuentes asesinatos de reos y el tráfico de drogas.
La decisión fue aprobada por 128 congresistas de cinco partidos políticos. Según el gobierno, en siete años se han fugado de los centros estatales de detención 436 reclusos debido a la corrupción de la policía.
Entre 1999 y el 2004 se fugaron centenares de prisioneros y sólo 134 han sido recapturados. Eso significa que el 70 por ciento de los privados de libertad continúa prófugo, lo que alarma a la ciudadanía.
EXCESO DE PODER
Expertos de las Naciones Unidas indicaron en un reciente informe que en Honduras prácticamente no hay un sistema penitenciario y que la policía ostenta un exceso de poder.
Ellos detectaron que en las prisiones opera una variedad de negocios irregulares, cuyas ganancias no se sabe dónde van a parar, y advirtieron que de continuar el problema, se podría socavar la democracia y la justicia del país.
En casi todas las prisiones se han registrado asesinatos, motines y acciones violentas entre los peligrosos pandilleros y reos comunes. En dos años, murieron más de 180 presos.
Las cárceles alojan a unos 12 mil reclusos, quienes reciben apenas un dólar diario para comer. De ellos, unos siete mil no han sido sentenciados en 10 años.