El derrumbe de una tarima que estaba ubicada cerca de la rotonda El Güegüense y que dejó como saldo seis personas lesionadas, una de ellas de gravedad, fue el suceso más trágico que ocurrió dentro del marco del inicio de las festividades de Santo Domingo, según el reporte que brindó el comisionado Julio González Aguirre, segundo jefe de la Policía de Managua.
Ana Carolina González Zeledón, de 24 años, fue la más afectada con el accidente, al resultar con una lesión cervical y ayer fue trasladada por sus familiares al Hospital Militar.
El comandante Iván Tijerino, de la Dirección General de Bomberos, explicó que la situación de salud es muy delicado y probablemente también tiene problemas en la tráquea porque se le dificultaba respirar. “Se le debió dar respiración artificial cuando era traslada a un centro asistencial”, expresó Tijerino.
TARIMA MAL CONSTRUIDA
El comandante Tijerino se refirió a las malas condiciones que tenía la tarima del accidente, sobre todo por el material viejo con el que estaba construida.
“Estaba hecha prácticamente de ripios, con material aparentemente de otras tarimas, tenía mala construcción, mal soldada. Además, no brindaba seguridad, el grosor era inadecuado. Los pernos y angulares no resistieron la enorme cantidad de gente que subió a la tarima”, indicó Tijerino.
Según el jefe de bomberos, habían unas 200 personas bailando en la tarima, propiedad aparentemente de una empresa cervecera, ya que habían rótulos con la leyenda del producto y una gran cantidad de latas vacías.
Mucho desorden
Destacó la falta de solidaridad que observó en el lugar del accidente, ya que después la gente siguió bailando y tampoco se facilitó el ingreso de los socorristas de la Dirección General de Bomberos para auxiliar a los lesionados. “Hubo obstrucción de nuestro trabajo y pedimos a los organizadores de estos eventos que prioricen rutas de evacuación para una emergencia como ésta”, dijo el comandante Tijerino.
REDUCCIÓN DE DELITOS
El segundo jefe de la Policía de Managua, comisionado Julio González Aguirre, expresó que en los dos primeros días en que los capitalinos celebran a Santo Domingo, no hubo incremento de delitos, sino más bien se redujeron.
No obstante, se registraron 117 lesionados y 48 detenidos, 2 por robo con intimidación y 46 por riñas en estado de ebriedad.
“En comparación al año pasado hubo reducción de los delitos, de personas detenidas y de ocupación de armas blancas. No se ocuparon armas de fuego, cuando el año pasado se ocuparon cinco. Es todo un éxito porque hubo bastante disciplina, un buen comportamiento de parte de los feligreses”, dijo González.
El jefe policial también indicó que se está regulando el horario de los expendios de licor que funcionan cerca de la Iglesia de Santo Domingo, los cuales se abrirán a partir de las 2:00 p.m. y deberán cerrarse a las 12:00 p.m.
Una escuela que está ubicada a pocos metros de la Iglesia, debió cerrar operaciones para no poner en riesgo a los niños y niñas que allí reciben clases, informó el comisionado González.
La Policía estudia la posibilidad de incrementar sus fuerzas el 10 de agosto, dijo González.