El basurero municipal La Joya, de Granada, ubicado a cuatro kilómetros al suroeste del centro de esta ciudad, no tiene capacidad para recibir más desechos.
Pero a falta de otro lugar para depositar la basura, los camiones recolectores han depositado ésta durante el último mes en el camino que conduce hacia el vertedero, perjudicando a los pobladores de comunidades aledañas que ayer impidieron el acceso de más camiones al sitio.
El tranque inició a las 8:30 de la mañana en la entrada al basurero La Joya, que sita al costado sur del kilómetro 52 y medio de la carretera Granada-Nandaime.
Al menos media docena de camiones repletos de basura no lograron ingresar para depositar los desechos y hasta en horas de la tarde permanecían varados a orillas de la carretera.
Fernando López Largaespada, poblador y líder de la comunidad El Hormigón, ubicada a unos 500 metros del basurero, indicó que el tranque fue colocado porque desde hace más de un mes la Alcaldía de Granada no ha dado mantenimiento a los desechos vertidos en el basurero, permitiendo que éstos se acumularan y llegaran a unos escasos cincuenta metros de la entrada a la comunidad, donde habitan más de mil 200 personas.
ALCALDÍA RECONOCE DESCUIDO
William Martínez, responsable de Servicios Municipales de la Alcaldía de Granada, reconoció vía telefónica a LA PRENSA que la comuna ha sido incapaz de dar tratamiento a los desechos del basurero debido a la insolvencia financiera que padece la administración del alcalde sandinista Álvaro Chamorro Mora.
Según Martínez, esta insolvencia impidió la contratación de un tractor y la disposición de combustible para su funcionamiento.
Sin embargo, Martínez añadió que ayer mismo Chamorro Mora le ordenó que retirara cien galones de combustible en una gasolinera local para abastecer a un tractor que removería los desechos, pero a las 5:00 p.m. de ayer la maquinaria aún no llegaba a la comunidad de El Hormigón para remover los desechos hacia el basurero.
Los pobladores que participaron en el tranque coincidieron en que no se retirarán de la entrada al basurero hasta que la Alcaldía no retire todos los desechos y se comprometa a reubicar el mismo.
“Los niños están enfermos con vómito y diarrea, el hedor de la basura descompuesta es insoportable, hay moscas por todas partes y todo se está engusanando. No van a pasar más camiones hasta que no lleven la basura a su lugar porque a finales de la semana tendríamos todos los desechos en las casas”, sostiene López.