El diputado del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), Wilfredo Navarro, dijo ayer que la junta directiva de la Asamblea Nacional tendrá que incluir en la agenda legislativa el anteproyecto para realizar junto con las elecciones de noviembre, un referendo que le preguntaría a la población si acepta o no las reformas constitucionales.
El PLC pretende que el 5 de noviembre, día de las elecciones nacionales, se efectúe el referendo que decidiría si las reformas constitucionales —que restan facultades al Ejecutivo— quedan vigentes a partir del 20 de enero de 2007, como lo establece la Ley Marco.
“El tema del referendo es de vital importancia para el país y creemos que las reformas constitucionales deben ser sometidas a la decisión del pueblo nicaragüense y que tenemos que aprovechar la oportunidad que nos brindan las elecciones generales del 5 de noviembre para incluir dentro de la decisión soberana del pueblo de Nicaragua si estas reformas tendrán o no tendrán vigencia para el próximo período presidencial”, dijo Navarro.
“Nosotros (el PLC) estamos impulsando que antes que se vaya de receso la Asamblea Nacional (el próximo 16 de agosto) se meta a discusión el tema del referendo”, continuó.
El PLC propone realizar el referendo, pero la bancada del FSLN compuesta por 38 legisladores se opone.
Los liberales necesitarían el apoyo de la bancada Azul y Blanco para aprobar el referendo, pero la posición de éstos respecto al tema no ha sido clara.