La pega que se usa para reparar los zapatos sigue siendo la droga más consumida por los niños y niñas más pobres.
Un diagnóstico sobre el sistema de protección especial del Ministerio de la Familia (Mifamilia), en el 2004, estimó que sólo en Managua existen unos siete mil inhalantes de pega que requieren, con urgencia, distintas medidas de protección. La cifra podría haber aumentado para este año.
La Procuradora Especial de la Niñez, Norma Moreno, explicó que los expendios de pega funcionan en la mayoría de los casos como negocios de materiales de zapatería, que venden sin regulación, precisamente por eso la cantidad de niños que consumen esta droga aumenta diariamente.
VACÍO LEGAL
En la actualidad la Ley 285 o Ley de Estupefacientes, Psicotrópicos y Sustancias Controladas no contempla el problema que causan los expendios de pega, agregó Moreno.
Debido al vacío legal, la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH) y otras instituciones y organismos que trabajan con la niñez empezaron desde hace dos años una serie de gestiones para la regulación jurídica de los establecimientos donde se vende pega para zapatos.
Aún no han obtenido respuesta sobre la regulación de la venta de pega de parte de las autoridades del Ministerio de Gobernación, quienes deben regular la venta de este material usado como droga, dijo Moreno.
La Procuradora de la Niñez explicó que quienes más acceden a la pega son los menores más pobres, sobre todo los que viven en los barrios periféricos del Mercado Oriental.
DESCUIDO DE PADRES
Además de la pobreza que afecta a las familias nicaragüenses, el descuido de los padres se ha vuelto una amenaza para la integridad de los menores. La falta de cuido se evidenció en las fiestas capitalinas en honor a Santo Domingo.
Durante la festividad, cuando la imagen del Santo arribó a la zona del Gancho de Caminos en el Mercado Oriental, un niño de 13 años subió sobre un arco decorado de al menos cuatro metros de altura, para alcanzar un supuesto premio.
En la bolsa del supuesto premio, Pablo José, como se llama el niño, sólo encontró ropa sucia de alguna niña. Sin embargo, expuso su vida a la vista y paciencia de asistentes al evento y de efectivos policiales, quienes finalmente atraparon al niño, cuando se tiró para bajarse del arco.