Preocupado se observó el Procurador de Derechos Humanos, Omar Cabezas Lacayo, en la reunión que sostuvo ayer con el contralor Luis Ángel Montenegro, porque todavía supuestamente no le habían notificado sobre la auditoría que la Contraloría General de la República (CGR) empezará en la institución que él dirige.
La CGR decidió la semana pasada iniciar una auditoría en la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH), para verificar una serie de denuncias de supuestas anomalías realizadas públicamente por ex empleados de esa institución en contra de Cabezas Lacayo por supuesta malversación de fondos públicos.
Cabezas Lacayo llegó a la Contraloría acompañado por directores de las diferentes áreas de la PPDDH, y expresó que solicitó reunirse con los contralores porque desde la semana pasada se enteró a través de los medios de comunicación que le realizarían una auditoría.
“Quiero decir que es de nuestra entera satisfacción que se nos haga esa auditoría”, le indicó Cabezas al contralor Montenegro, a quien además le entregó en varios tomos los resultados de las auditorías internas realizadas en los últimos meses y que según él, no registran ninguna anomalía en el uso de los fondos asignados a la institución.
AUDITORÍA TRAS CONSENSO
El contralor le indicó que la auditoría fue autorizada para hacer una evaluación de los ingresos y egresos de la PDDH durante los últimos meses y determinar si el uso de esos fondos se realizó de manera correcta.
Explicó que la decisión fue adoptada en la reunión que sostuvo el Consejo Superior de la CGR la semana pasada.
La auditoría se realizará no sólo por los señalamientos sobre las anomalías en contra de Cabezas, sino también porque el auditor interno de la PDDH no había emitido hasta ayer ningún informe de los hallazgos encontrados en esas auditorías, tal y como lo manda la ley orgánica del ente fiscalizador.