El Partido Acción Nacional (PAN), en el Gobierno, presentó este miércoles una exposición de fotocopias de miles de actas electorales, para demostrar que no hubo fraude en la elección presidencial, en cuyo conteo oficial resultó ganador su candidato, el conservador Felipe Calderón, lo que fue impugnado por la izquierda.
“No tenemos nada que ocultar. Desde el 2 de julio dijimos que teníamos las actas, que era cosa de hacer acopio de ellas. Casi de inmediato las completamos todas”, dijo Manuel Espino, líder nacional del PAN, al presentar la exposición que se asemeja a una hemeroteca.
“Queremos poner a disposición de los ciudadanos esta información, para que puedan constatar, para que puedan revisar de manera directa y que se genere un espacio de tranquilidad ciudadana. No hay nada que temer”, dijo Espino.
Sin embargo, algunas de las actas exhibidas, en las que figuran los sufragios emitidos, eran difíciles de leer.
México enfrenta un conflicto post-electoral por la denuncia de un presunto fraude, por parte de la coalición de izquierda Por el Bien de Todos que impugnó la elección ante el Tribunal Electoral (TRIFE) y exige el recuento de votos.
Este miércoles, la coalición entregó al TRIFE 15 cajas que contendrían copias de 51,000 actas electorales con distintas irregularidades y que demostrarían que no se contaron 1.5 millones de votos.
El candidato de izquierda Andrés Manuel López Obrador perdió las elecciones presidenciales por un margen de 0.58 por ciento.
El Tribunal tiene hasta el 31 de agosto para resolver las impugnaciones y hasta el 6 de septiembre para nombrar al Presidente electo para el mandato 2006-2012.
Izquierda augura más inestabilidad
Un mes después de las elecciones presidenciales, México se encamina a un escenario de inestabilidad, a menos que el oficialismo “acepte” un recuento “voto por voto”, advirtió ayer la oposición de izquierda, que impugnó los resultados.
El ex canciller Manuel Camacho Solís, líder de la coalición que respalda al candidato de izquierda Andrés Manuel López Obrador, dijo en una entrevista con Efe, que la legitimidad del futuro mandatario y del sistema político mexicano pasa por el nuevo escrutinio.
“Si no hay un recuento, no habrá estabilidad política en México, veremos un conflicto prolongado y a un Presidente con una legitimidad cuestionada durante sus seis años de mandato”, aseveró Camacho desde uno de los campamentos de protesta que los seguidores de López Obrador han instalado en la plaza capitalina El Zócalo.
Camacho señaló que el gobernante Partido Acción Nacional (PAN) y su candidato presidencial, Felipe Calderón, deberían aceptar el recuento “voto por voto” para “despejar las dudas” que se ciernen sobre los resultados electorales, que López Obrador impugnó ante la justicia por considerar que hubo un fraude.
El autónomo Instituto Federal Electoral (IFE) dijo que Calderón obtuvo 243,934 votos (0.58 puntos) más que López Obrador, del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y que ha convocado multitudinarias marchas, bloqueos de calles y otras acciones de “resistencia civil pacífica” para exigir el nuevo recuento.
El Tribunal Electoral del Poder Judicial examina las impugnaciones y tiene plazo hasta el 31 de agosto para resolverlas y hasta el 6 de septiembre para proclamar al Presidente electo, en caso de que declare la validez de los comicios.
También puede aceptar el recuento de los votos o anular la elección, escenario este último que implicaría nombrar a un Presidente interino a partir del próximo 1 de diciembre, quien debería convocar a nuevas elecciones a más tardar en 18 meses.
Camacho dijo que la coalición Por el Bien de Todos, que respalda a López Obrador, no pretende la anulación de los comicios, sino el nuevo recuento para “darle legitimidad al próximo Presidente y evitar un escalonamiento del conflicto postelectoral”.
“Si Alemania, Costa Rica, Italia y otros países han podido resolver las situaciones postelectorales tras comicios cerrados, ¿por qué en México, cuando la diferencia es tan pequeña y la inconformidad tan grande, existe una resistencia al recuento voto por voto?”, se preguntó el dirigente.
Añadió que México “es un país demasiado importante” en el concierto de naciones “como para dejar tantas dudas electorales” y “retroceder en la democracia”, por lo que “debe estar en el interés de EE.UU., España y otras naciones de América Latina y Europa, que se efectúe el recuento, porque de esa manera habrá estabilidad”.