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Noticias >> Economía
El crecimiento del comercio es una muestra, en parte, de la salud de la economía de un país. ( la prensa/AP)
Carros chocadores
El sector de venta detallista de América Latina crece junto al alza del consumo. Pero la consolidación de Wal-Mart estruja los márgenes y sus resultados
Felipe Aldunate M.

Tome nota de la siguiente lista:

1. Mejora de las rentas gracias a la coyuntura global.

2. Períodos eleccionarios y sus positivas consecuencias en la creación de empleo.

3. La Copa del Mundo de futbol y el incentivo que genera en el consumo.

4. Un gran mercado que es controlado casi en el 50 por ciento por pequeños participantes sin capacidad financiera de competir en gran escala. Se trata de un verdadero paquete promocional que debería tener un claro beneficio para los grandes supermercados, tiendas por departamentos y centros comerciales de América Latina.

Estos eventos, que van a mostrar todos sus efectos en 2006, ayudaron a empujar las ventas del sector de comercio o retail en América Latina el año pasado. Las firmas de esta industria del ranking de las 500 Mayores Empresas de AméricaEconomía mostraron un alza de 12 por ciento frente a lo conseguido en 2004. Nada mal para la segunda industria en mover dinero en 2005: sólo las que aparecen en este ranking tuvieron ventas de US$140,756 millones en el período.

Sin embargo, no todo es risas en el sector. La rápida consolidación, la sostenida llegada de jugadores extranjeros y el efecto Wal-Mart en varios de los mayores mercados han ejercido una fuerte presión sobre las empresas, que han debido bajar los precios al público para seguir compitiendo. El mercado no está fácil. En México, por ejemplo, el ataque del monstruo Wal-Mart (N° 8 en el ranking de AméricaEconomía), transformado en la segunda empresa privada más grande de América Latina, ha llevado al trío de seguidores conformado por Organización Soriana (N° 63), Grupo Comercial Mexicana, Comerci (N° 81) y Gigante (N° 104) a trabajar bajo máxima presión para seguir creciendo. “La estrategia ya no está sólo en empatar a Wal-Mart con su política de precios bajos”, dice José Alberto Galván, analista en Ciudad de México de BBVA Bancomer. “Hay que tener descuentos sobre los precios bajos, una aceitada operación logística y un reforzamiento de las actividades de crédito”. No todos lo han conseguido. Mientras Comerci y Soriana mantuvieron un crecimiento cercano al promedio del mercado, Gigante muestra un alza de sólo 2.6 por ciento en sus ventas, y una caída en sus utilidades de casi 20 por ciento. Son pobres cifras para un país en que los formatos modernos de supermercados se llevan sólo el 42 por ciento de las ventas de alimentos en el país.

Vuelo alto

El problema es que, tras la salida de Carrefour del país a principios del 2005, es poco probable que nuevos jugadores extranjeros entren a competir, por lo que hay un espacio para que actores locales sigan consolidando el mercado que les deja Wal-Mart. Comerci, Soriana y Gigante algo intentaron al crear Sinergia, empresa dirigida a hacer compras conjuntas y negociar mejores precios con los proveedores. Pero los resultados no fueron los esperados. “No ha hecho ninguna diferencia”, dice Galván.

En Brasil, la historia no es muy distinta. Aunque aún queda espacio para crecer (el canal informal domina el 50 por ciento de un mercado estimado en US$90,000 milones), la consolidación ha llevado los precios abajo, ajustando los márgenes de todos. Una vez más el efecto de la cadena estadounidense fundada por Samuel Walton es el que se ha hecho sentir. “Wal-Mart lleva 10 años en el país estudiando y conociendo el mercado, por lo que se mantuvo en una posición secundaria”, dice Alexandre García, analista de la corredora de bolsa Agora Senior, en Río de Janeiro. “Pero parece que acaba de despertar de la siesta”. De hecho las ventas de Wal-Mart Brasil (N° 53) en 2005 aumentaron en 119 por ciento gracias a una serie de adquisiciones y la cadena ya le pisa los talones a Carrefour (N° 50) y a Pão de Azúcar (N° 223). Y al parecer va por más: Wal-Mart ha demostrado su sed de ser el actor principal de la industria brasileña al pagar más que ningún otro por sus adquisiciones. Ahora está en juego el futuro de la propiedad de la mayorista Atacadão, con cuya adquisición Wal-Mart ya podría sobrepasar a Carrefour.

¿Centroamérica? El cuento es similar. Al asociarse con la guatemalteca Grupo Paiz y la Corporación de Supermercados Unidos, de Costa Rica, para crear Wal-Mart Centroamérica (N° 280), el gigante se prepara para obligar a nuevas eficiencias al mercado del istmo.

Una historia distinta es la chilena, en la que, a falta de Wal-Mart, hay tres grandes jugadores peleando palmo a palmo. Cencosud (N° 56), D&S (N° 97) y ahora último Falabella (N° 79) libran una fiera batalla que va desde sus inmensos hipermercados hasta los más novedosos formatos de tiendas por conveniencia. El crecimiento del consumo y la consolidación les ha permitido seguir subiendo, pero pronto llegará el día en que ninguno pueda crecer sin quitarle espacio al otro.

Ante eso, varias cadenas chilenas han optado por la expansión internacional. A las ya conocidas salidas hacia Argentina y Perú, ahora se suma Colombia, donde son las grandes tiendas por departamentos las primeras en poner sus banderas. “El manejo del negocio financiero les da recursos para financiar su expansión”, dice José Miguel Matte, analista de la calificadora de riesgo Fitch Ratings, en Santiago. “Han sido pioneros en la entrega de créditos de consumo, lo que les permite contar con buenos ingresos a pesar de los bajos márgenes”.

Tanto es así que en Colombia, Carrefour (N° 385) se asoció con la chilena Falabella para gestionar un sistema de venta de crédito propio, mientras que el supermercadista local Carulla Vivero (N° 329) hizo lo mismo con la chilena Ripley (N° 212). Grupo Éxito (N° 202), la mayor cadena del país, mientras tanto, desarrolla su propia tarjeta. “La creación de tarjetas propias en Colombia la están incentivando los mismos bancos, que cobran entre un 6 y un 7 por ciento por cada venta realizada con tarjeta bancaria”, dice José Manuel Montaño, analista de Accivalores, en Colombia.

No obstante la mayor competencia y los menores márgenes, la formalización de los canales de distribución y la penetración de nuevos formatos está haciendo que América Latina vuelva a ser interesante para las inversiones en el sector. Así lo demuestra el estudio de la consultora AT Kearney sobre el atractivo de los diferentes países para invertir en retail. Entre 1995 y 2004, AT Kearney había constatado una reducción del interés de las grandes empresas por América Latina, tendencia que se empezó a quebrar en la edición 2005 del estudio (ver gráfico), con un foco especial en México, Brasil y Chile como los mercados principales, y Colombia y Argentina, como los emergentes. “Pero aún estamos muy lejos de los mercados asiáticos y de Europa del Este”, dice Alejandro Martínez, principal de AT Kearney México.

(c) 2006, AméricaEconomía. Todos los derechos reservados.

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