PANAMA. - Con las encuestas a su favor y un alto nivel de popularidad, el presidente panameño Martín Torrijos tiene previsto anunciar el lunes los detalles de un esperado plan de ampliación del Canal de Panamá, que incluyen la construcción de un tercer juego de esclusas cuyo costo rondaría los 8.000 millones de dólares.
Torrijos, hijo del desaparecido líder nacionalista Omar Torrijos, pronunciará un discurso a las 18H00 locales (23H00 GMT), para dar una detallada explicación del proyecto, el cual deberá ser aprobado por los panameños en un referendo.
En paralelo en las nueve provincias del país, los gobernadores organizarán actos para que el mensaje del mandatario se difunda y llegue al mayor número de personas, según se informó oficialmente.
El presidente ha adelantado que los estudios realizados en los últimos seis años por la Autoridad del Canal en relación con la costosa obra constan de 55.000 páginas, las cuales estarán a disposición de quienes quieran consultarlas.
Convencido de que la construcción de un tercer juego de esclusas es un "tema de estado", Torrijos convocó en las últimas tres semanas a líderes empresariales, sindicatos, partidos políticos, ex presidentes, estudiantes de colegios públicos y gremios para informarles sobre los detalles del proyecto.
Por el Canal de Panamá cruzan entre 13.000 y 14.000 barcos al año, un 5% del comercio marítimo mundial y, según la Autoridad del Canal, la construcción de barcos gigantes tipo Post-Panamax -que no pueden cruzar por el Canal- es una circunstancia que obliga a construir ese tercer juego de esclusas para evitar que la vía quede obsoleta en pocos años.
Las rutas comerciales que opera el Canal van desde la costa este de Estados Unidos al lejano oriente, de la costa este de Estados Unidos a la costa oeste de Suramérica y desde Europa a la costa oeste de Estados Unidos y Canadá, movilizando granos, carga contenerizada, petróleo y derivados.
CAMPESINOS RECHAZAN PROYECTO
El ex presidente Guilllermo Endara (1989-2004) dijo que Torrijos le reveló la semana pasada que el tercer juego de esclusas costará 5.000 millones de dólares y se financiará con un aumento de los peajes, pero el ex mandatario dijo que estaba convencido que la obra tendrá el doble de valor.
Expertos creen que el proyecto es innecesario porque endeudará al país y no responderá a la demanda, ya que los Post-Panamax prefieren el Canal de Suez y las rutas de Asia.
Los campesinos por su parte temen que las obras de ampliación inunden sus tierras, tras la construcción de embalses que contendrían el tercer juego de esclusas.
Pese a que Torrijos señaló que el proyecto no contempla el uso de represas o embalses de agua dulce -ya que se utilizarían un sistema de tinas-, la dirigente campesina María Muñoz, de la Coordinadora Campesina Contra los Embalses, cree que "no dice la verdad".
La Coordinadora, que agrupa a 180.000 campesinos residentes en las 552.761 hectáreas de la cuenca occidental del Canal, en las provincias de Panamá (capital), Colón (este) y Coclé (Pacífico), considera además que las ganancias del Canal tienen que usarse para reducir la pobreza, que afecta al 40% de tres millones de panameños.
El presidente Torrijos pidió paciencia a los críticos porque a su juicio hay que tener el proyecto completo "para que pudiéramos discutir de lo que es y no discutir de lo que suponen algunos que es el proyecto".
Un estudio realizado por la empresa Unimer Research International entre el 1 y el 5 de abril a través de entrevistas telefónicas, reveló que un 62,2% de los panameños está interesado en la ampliación del Canal, pero la transformación no supera las preocupaciones sobre el desempleo, la corrupción y la delincuencia.
Un 97,6% de los 410 panameños entrevistados telefónicamente por Unimer dijo que le preocupa más el desempleo que afecta al 13% de los panameños, mientras que un 96,8% señaló está preocupado por la delincuencia y un 95,6% por la corrupción.