La Dirección General de Bomberos investiga el origen de un incendio que la noche del pasado viernes arrasó con tres módulos ubicados de la iglesia El Calvario, dos cuadras al oeste y una hacia el norte, en el Mercado Oriental de Managua.
Los módulos son propiedad de la Compañía Cervecera de Nicaragua. Uno era ocupado como bodega de archivos y estaba atestado de papelería; otro era arrendado por comerciantes que lo utilizaban como bar, y el tercero se encontraba vacío.
El fuego se inició aproximadamente a las 11:20 p.m. del pasado viernes, y fue extinguido una hora después por varias unidades de la Dirección General de Bomberos, quienes no pudieron evitar que se quemaran en su totalidad los archivos de la bodega y los materiales que se encontraban dentro del bar.
SOSPECHAN DE INHALANTES DE PEGAMENTO
Comerciantes vecinos de los módulos quemados aseguraron que antes de que se iniciaran las llamas, varios inhalantes de pegamento se encontraban en la acera de la bodega de archivos, por lo que presumen fueron ellos quienes dieron origen al fuego que amenazó con propagarse hacia otras propiedades.
“Eso de que los huelepega le pegaron fuego a la bodega es un rumor de los vecinos, pero yo no puedo asegurarlo. Sólo sé que el incendio sí comenzó por la bodega de papeles”, manifestó Mario Antonio Rieker Lovo, administrador del bar que fue reducido a cenizas.
Rieker también señaló que sólo la Compañía Cervecera de Nicaragua podía indicar a cuánto asciende el monto de las pérdidas económicas que ocasionó el siniestro, pues los tres módulos son propiedad de esa empresa. “El bar yo sólo lo administro, pero el local es propiedad de la Cervecería”, indicó.
Hasta ayer por la tarde, la Dirección General de Bomberos no había concluido las investigaciones para dar con el origen del siniestro.
No hubo lesionados en el incendio. Los módulos no contaban con vigilancia, tampoco con medidas de seguridad, pues según dijo Rieker, dos de estos estaban semiabandonados y físicamente frágiles.