El pequeño municipio de Dolores, Carazo, fue escenario de una de las muestras de cariño y respeto más grande que se ha visto en la historia de la Iglesia Católica en este departamento. El padre Neguib Eslaquit, párroco de Dolores, celebró el miércoles pasado una misa por el descanso eterno de su papá, don Juan Miguel Eslaquit y su cuñada Cristina Dávila de Eslaquit. En la santa eucaristía participaron amigos del sacerdote que llegaron de todas partes del país. Personas de distintos estratos sociales acudieron a Betania para dar el pésame al religioso y su familia.
Eslaquit ofreció este miércoles una misa de nueve días por su padre y su cuñada, a la que más de tres mil personas se hicieron presentes, en Betania de Dolores. Entre los asistentes se encontraban el presidente Enrique Bolaños, ministros, miembros del cuerpo diplomático, sacerdotes y propietarios de medios de comunicación, quienes manifestaron solidaridad y cariño al sacerdote.
“El padre Eslaquit ha sido todo un hombre de Dios. Tiene amistad por todos lados porque es un hombre solidario, sincero y con una visión humanista. Toda esta gente está aquí solidaria con él en estos momentos de dolor y luto porque Neguib ha sabido cultivar amor y esperanza”, expresó el laico Guillermo Domínguez, quien llegó desde la ciudad de Rivas a manifestar su amistad y solidaridad al sacerdote Neguib Eslaquit, párroco de Dolores, Carazo.
GRACIAS JESúS
Por su parte, el sacerdote Neguib Eslaquit, haciendo uso de una gran fortaleza dio gracias a Jesús por las pruebas a la que es sometido.
“Gracias Jesús porque tú eres nuestra roca firme. Gracias a mis hermanos por acompañarme en la alegría y en el dolor. Gracias Jesús por darnos fortaleza”, expresó Eslaquit.