JERUSALÉN. - Al menos ocho muertos y docenas de heridos dejó el lunes un atentado suicida palestino en el sur de Tel Aviv, momentos antes de que prestara juramento el nuevo parlamento israelí, que fue reivindicado por la Yihad Islámica y condenado por el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas.
El atentado se produjo hacia las 13H45 locales (10H45 GMT) en el distrito de Neveh Sha'anan, en el sur de Tel Aviv, y alcanzó una tienda de comida rápida en la antigua estación de autobuses de Tel Aviv, una zona muy concurrida.
Este ataque, en el que también pereció el kamikaze, se produjo cuando los israelíes celebraban la Pascua judía y momentos antes de que el nuevo Parlamento israelí (Knesset), surgido de las elecciones legislativas del 28 de marzo, prestara juramento.
Fue reivindicado por el grupo radical palestino Yihad Islámica, que también se atribuyó la autoría de los siete últimos atentados suicida contra israelíes.
Varios de los heridos están graves, indicaron fuentes de los servicios de rescate.
Esta zona ha sido blanco de varios ataques suicidas recientemente, entre ellos el último perpetrado en Israel el 19 de enero que dejó unos 15 heridos.
Israel estaba en estado de alerta durante estas fiestas de Pascua después de que grupos militantes amenazaran con vengar la reciente muerte de 18 palestinos en varios ataques israelíes en la franja de Gaza.
Este ataque es el más mortífero en Israel desde el perpetrado el 31 de agosto de 2004 en Beersheva, en el sur del país, a manos del movimiento radical Hamas y que causó 16 muertos.
Los fallecimientos de este lunes sitúan en 5.028 el número de muertos, en su mayoría palestinos, desde que comenzó la intifada entre israelíes y palestinos en septiembre de 2000, según un cómputo de la AFP.
CONDENAN ATENTADO
El presidente palestino condenó este atentado "terrorista" y pidió a la comunidad internacional que intervenga para poner fin al "grave deterioro" de la situación en la región.
"Este atentado viola el consenso nacional palestino y perjudica los intereses de nuestro pueblo", agregó en un comunicado.
El primer ministro israelí, Ehud Olmert, afirmó este lunes que Israel "sabrá responder por los medios que sean necesarios" al atentado suicida palestino de Tel Aviv.
El movimiento radical palestino Hamas, que forma el actual gobierno de la Autoridad Palestina, afirmó que el atentado es "la consecuencia natural de la continuación de la agresión y del aumento de la violencia israelíes", según su portavoz, Sami Abú Zohri.
Estados Unidos, Rusia y Francia condenaron el atentado.
Washington calificó el hecho de "despreciable acto de terrorismo", mientras que Rusia condenó "firmemente" el atentado "de extremistas (...) contra personas que no son culpables de nada", según el ministerio ruso de Relaciones Exteriores.
Moscú hizo "un llamamiento a todas las estructuras del poder de la Autoridad Palestina a que hagan todo lo posible para impedir acciones antiisraelíes (...) y al gobierno israelí a dar pruebas de moderación y sangre fría a pesar de estos momentos difíciles".
Un portavoz del grupo Yihad islámica dijo en una llamada a la oficina de la AFP en Ramala (Cisjordania) que estaba previsto que el atentado coincidiera con el Día de los Prisioneros Palestinos, celebrado con marchas y manifestaciones de solidaridad con más de 9.000 palestinos presos en Israel.
Esta bomba es "una respuesta a las matanzas israelíes y al asedio impuesto a nuestro pueblo", explicó ese portavoz, que pidió el anonimato.
La Yihad distribuyó una grabación de vídeo en Cisjordania en la que se ve al kamikaze, Samir Hamad, de 16 años, leyendo su testamento, ataviado con una banda negra en la frente, armado con un fusil y con un Corán en la mano.
El adolescente afirma en la grabación que forma parte de la célula Luay Al Saadi, que lleva el nombre de un jefe de la Yihad Islámica que murió hace meses a manos del ejército israelí en Cisjordania.