El pasado Viernes Santos, cientos de feligreses acompañaron a Jesús de Nazareth en el ya tradicional vía crucis de San Rafael del Norte, el cual se realiza desde hace más de 30 años, el que por primera vez fue protagonizado por pobladores de San Rafael del Norte.
Como cada Viernes Santo se vivió y se recordó el pasaje bíblico de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo siendo Tomás Rivera Castillo, el intérprete del papel de Jesús, cuyo primer año la Iglesia quiso darle un mayor realce con la participación de la gente que interpretaron el papel de Cristo para revivir el sufrimiento por el que vivió hace más de dos mil años.
SUFRIMIENTO ACTUAL
Muchos de los que participaron dijeron que la representación del sufrimiento de Jesucristo es el mismo reflejo que viven muchos nicaragüenses ante la pobreza en la que están condenados a vivir. Entre los que opinaron se encuentra el fraile Antonino Baccaro, cura de la Iglesia de San Rafael del Norte.
Rodeados por más de mil visitantes provenientes de diversos lugares de Nicaragua, unos 30 actores interpretaron a los personajes que acompañaron a Jesús en sus últimas horas, entre los que se destacó María, interpretado por la joven Nazarena Castillo, quien revivió el dolor que aquel día sintió María al ver que su hijo era abusado, condenado y obligado a morir en una cruz.
Pese al inclemente sol y al sofocante calor que reinaba en el recorrido del vía crucis, todos querían observar la forma en que Jesús era azotado, humillado y cómo cargaba la pesada cruz de madera.
En esta ocasión se estima que unas mil personas, entre niños y mujeres, acompañaron a Jesús en el vía crucis, entre ellos habían hasta recién nacidos, pues sus padres quieren que esta tradición nunca se pierda.
PAGARon PROMESAS
Rossana Blandón forma parte de esa gran cantidad de feligreses que durante la época de cuaresma y en especial durante el vía crucis del Viernes Santo, cumplen diferentes promesas.
“Estoy aquí porque a una de mis hijas le daban fuertes dolores de cabeza y le pedí a Jesús Nazareno que los exámenes que se le practicarían no salieran alterados y Diosito me hizo el milagro y por eso estoy cumpliendo con mi promesa”, dijo.
Otra de las que llegaron a cumplir promesas, recorriendo el vía crucis con los pies descalzos desde hace 12 años, fue Francisca Pérez Úbeda, de 43 años, quien recuerda haber estado a punto de caer presa injustamente. “Fue Jesús Nazareno el que me ayudó a no caer presa por una acusación falsa, por eso le ofrecí esta promesa”, expresó.