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Neoliberalismo en Nicaragua
Marco A. Mayorga L.
El autor es segundo vicepresidente de Amcham

Leo y escucho sobre Liberalismo. Que Nicaragua ha adoptado el modelo neoliberal y es la causa de la pobreza. Que la democracia es incapaz de resolver las aspiraciones de los ciudadanos y son necesarios los viejos esquemas socialistas o de bloques.

El liberalismo es una doctrina económica, política y filosófica cuya premisa principal es el desarrollo de la libertad individual y, a partir de esta consigue el progreso de la sociedad. El liberalismo es una filosofía que tiene su fundamento en la libertad y la libre empresa, que emerge con los trabajos científicos filosóficos de pensadores como Montesquieu en política, de Adam Smith en economía y los de Joseph Prestley en religión y educación, que han venido conformando esta ideología o el pensamiento liberal actual.

Si yo deseo algo que otros también quieren, ¿cómo impedir que nuestras libertades no entren en conflicto y conduzcan a la violencia? La respuesta está en el Estado de Derecho, en el imperio de la ley. La ley plantea las reglas del juego. Si todos estamos obligados a cumplirlas, somos libres. La ausencia de leyes sólo conduciría al imperio de la fuerza y viviríamos bajo la tiranía de los más fuertes. En el terreno político, el liberalismo está a favor del gobierno que más libertades le garantice a cada individuo, y que menos restricciones le imponga a sus actividades.

Se creía que el capitalismo estaba en sus últimas y que la economía planificada (a diferencia del libre juego del mercado) y la propiedad estatal (a diferencia de la propiedad privada) eran el camino a seguir. La Unión Soviética parecía representar el futuro. En Estados Unidos, Franklin Roosevelt, un socialdemócrata, se apoderó del nombre de “liberalismo” (Estados Unidos es el único país del mundo donde los socialistas se llaman “liberales”). Las políticas socialistas aceleraron la adopción de medidas de protección social que el capitalismo hubiera adoptado de todas formas, su proliferación eventualmente condujo a un grave estancamiento económico en Estados Unidos, Inglaterra y demás países occidentales. Fueron los gobiernos de Margaret Thatcher, en Gran Bretaña, y Ronald Reagan, en Estados Unidos, los que dieron un brusco viraje, recuperaron las ideas liberales y las aplicaron con éxito. Desde principio de los ochenta, el liberalismo volvió a considerarse como la mejor forma de gobernar. Era el nuevo liberalismo, el neoliberalismo. El modelo socialista del comunismo se ha ido abandonando en todas partes, trasladando ahora el centro de su lucha al terreno cultural. Las diferencias entre el pensamiento liberalismo y la nueva izquierda en las libertades, el progreso empresarial y la propiedad privada ahora son mínimas o nulas. El pensamiento liberal no necesariamente es aplicado por partidos liberales.

Sobre un Estado propietario y administrador de algunos servicios no hay un modelo o filosofía política, es tener o no tener capacidad de administrar. Si el Estado de Nicaragua fuese capaz administrar eficientemente, innovar y reinventarse, no hay duda que habríamos resuelto asuntos de transporte público, el agua y aún estaríamos administrando las comunicaciones y la energía eléctrica. En Nicaragua mal se afirma que privatizar empresas estatales es neoliberalismo; la verdad, es asunto de capacidad.

La pobreza es consecuencia de un Estado ineficiente, incapaz de gobernarse y de administrar sus recursos, descuidando la educación y la salud. Sea conservador, liberal, socialista, comunista, demócrata, nueva izquierda, etc. Cuando la producción y riqueza disminuye, cualquier país empobrece y es porque se obstaculiza el espíritu emprendedor de los ciudadanos que inician una pequeña empresa y emplean. No se abren empresas a la velocidad de la demanda del empleo y promueven un ambiente de informalidad y desorden.

Estos países de la pobreza logran alcanzar un nivel de cultura política donde es necesario el populismo y las falsas promesas para sobrevivir. Finge hasta que lo logres, parece ser el entorno. Lo contrario es lo que requiere el clima socioeconómico de las empresas para la creación del empleo. Nicaragua aún está pendiente de ser país de pensamiento liberal como ser un Estado de Derecho, administrador eficiente, progreso e igualdad de oportunidades. En partes no se obtienen resultados. Mucho menos se puede llamar neoliberal.

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