Las controversias entre empresarios de tragamonedas podrían estar alcanzando los más altos niveles de la Policía Nacional. Un documento al que tuvo acceso LA PRENSA revela que el primer comisionado Edwin Cordero Ardila favoreció a un empresario cerrando al menos un negocio de tragamonedas.
El documento del cual LA PRENSA tiene copia, revela que a fines de junio, el Jefe de la Policía Nacional, cerró un negocio de tragamonedas, a “solicitud” de un empresario que se sintió perjudicado por la competencia “desleal” en algunos mercados de Managua.
Una carta con fecha 20 de junio de 2005, revela que el comisionado Cordero Ardila actuó bajo orientaciones de José Fidel Solano Molina, propietario del casino Scorpio, cuando éste le solicitó la inspección y cierre de algunos negocios de tragamonedas en sitios cercanos a sus centros de negocio, en los mercados Central (Roberto Huembes), San Miguel (Iván Montenegro) y Oriental.
En su parte medular, la carta de Solano a Cordero dice: “sobre todos estos casos, le solicito nuevamente sean inspeccionados y cerrados, debido a que hasta la fecha no he tenido ninguna respuesta de las cartas que he enviado anteriormente, provocando esto pérdidas invaluables a los negocios que tengo funcionando legalmente próximos a estos locales que funcionan de manera ilegal, haciendo una competencia desleal en el mercado de las máquinas tragamonedas”.
LA CADENA
La fecha del recibido indica que Cordero Ardila actuó con agilidad, pues el día 21 del mismo mes, a las 9:00 a.m., la carta ya tenía destinatario, con algunas orientaciones. “A: Cmdo. Mayor Carlos Bendaña, para su amable atención y revisión, orienta el Director”, firma y sello oficial.
En la margen derecha inferior, también escrito a mano, dice: “señores jefes, con mucho respeto orienta el c/mayor Bendaña, revisar estos casos e informarle por escrito”.
Un día después, el 22 de junio, el comisionado Horacio Sobalvarro, jefe interino del Distrito Cinco de la Policía Nacional, habría recibido el documento con otra indicación a mano: “revisar esto urgente y realizar informe”.
Según el informante que permitió el acceso a este documento, Cordero Ardila recibió la carta de Solano y le dio indicaciones a Bendaña, quien a su vez se las bajó a Sobalvarro.
Frankiln Vallejos, quien denunció las supuestas influencias de Solano en la Policía de Tipitapa, confirmó que en esa fecha, la Policía Nacional intentó cerrarle un local ubicado frente a la terminal de buses de Masatepe, en el mercado Central.
Al consultarle a este empresario por qué sigue trabajando, respondió que “tengo todos los permisos, sin éstos no trabajás un día”.
Vallejos aseguró que las máquinas tragamonedas del mercado San Miguel funcionan porque su dueño tiene un recurso de amparo en contra de la Policía Nacional, pero esto no pudo ser comprobado, porque éste no se encontraba en el lugar. Tampoco se encontró en funcionamiento el negocio del Mercado Oriental.
LA PRENSA intentó, sin éxito, comunicarse con Cordero Ardila para conocer su versión. También buscó a Solano en el casino Scorpio, pero el equipo periodístico fue rodeado por cuatro empleados del local y la respuesta fue que ya se nos había dicho que no se encontraba, que el empresario hablaría por teléfono para dar su versión.
HABLA BORGE
Quien sí decidió hablar fue el comisionado Fernando Borge, jefe de la Policía de Tipitapa, señalado por Vallejos de beneficiar a Solano en ese municipio ubicado 23 kilómetros al noreste de Managua.
Borge aseguró no haber violado la ley ni intentado beneficiar a Solano cuando mandó a cerrar los locales que trabajaban con los tragamonedas de Vallejos.
Según Borge, la decisión fue de la Dirección de Seguridad Pública Nacional, y él actuó como ejecutor, pues el cierre no se realizó porque los dueños de los locales hayan infringido las normativas policiales locales, sino porque Vallejos ya tenía antecedentes de desacato a la autoridad, pues antes había abierto los locales sin autorización.
Vallejos reconoció las faltas, pero insistió en que se amparó ante el Tribunal de Apelaciones de Managua, porque en el último cierre ya había logrado sus permisos.
Borge reiteró que los permisos de operación de tragamonedas sólo los extiende Seguridad Pública, con criterios avalados por el jefe de Distrito, en este caso, él mismo.
El comisionado insistió en que “yo no tengo interés en los tragamonedas, no hay interés en un lucro personal, más bien estoy en contra de esos negocios y ya hasta pedí a Seguridad Pública que no extendiera más permisos en Tipitapa”.