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las playas de san juan del sur fueron colmadas por los veraneantes. (LA PRENSA/U.MOLINA )
Playas en calma durante días santos
San Juan del Sur, uno de los balnearios más seguros de Nicaragua
Luis Núñez Salmeróny María José Amador A.
nacionales@laprensa.com.ni

Los balnearios del país una vez más volvieron a abrirse a los miles de veraneantes que este año llegaron huyendo del intenso calor, pese al mal estado en que se encuentran algunas de las carreteras de acceso a esos centros turísticos.

En los balnearios caraceños La Boquita y Casares, la Policía Nacional mantuvo un fuerte control en la carretera, inspeccionando vehículos y controlando el estado de las personas que manejaban.

Este viernes, la Cruz Roja no reportaba ahogados en ambos balnearios caraceños, aunque sí rescates de personas con vida a quienes brindaron los primeros auxilios. En este sentido fue notoria la presencia de rescatistas de esa institución en ambos balnearios.

Ensucian costas

No obstante, la cantidad de personas en estado de ebriedad era notoria, aunque también lo fue la presencia de la Policía Nacional en las playas garantizando el orden, un factor que incidió en mantener la calma.

Sin embargo, este control no impidió que las personas ensuciaran las playas con todo tipo de objetos de plástico o residuos de comida. Hay que destacar la presencia de brigadistas de diferentes organizaciones y de la municipalidad que, en el caso de La Boquita, andaban recogiendo estos desperdicios, por lo que se observó esa playa limpia, no así Casares, cuyas costas lucieron bastante sucias.

Diversión y fe enSan Juan del Sur

Ocho jóvenes, sobre una banana plástica, cruzaban de un punto a otro la playa, al mismo tiempo que un pastor evangélico predicaba sobre una lancha a todos los veraneantes; mientras miles de nicaragüenses disfrutaban de las aguas frías de San Juan del Sur y soportaban el sol implacable.

Los vendedores ofrecían comidas, dulces y hasta viajes en lancha, la música casi fundía los altavoces, los niños corrían de un lado a otro.

Doña Teodora Cano, junto a su familia, salió de Managua el viernes en la mañana para pasar dos días en San Juan del Sur. Según ella, hasta el sábado por la tarde no habían presenciado ningún acto de delincuencia. Sus dos hijas, quienes asistieron a las fiestas que se realizaron por las noches, aseguran que la Policía logró mantener la seguridad de los ciudadanos.

“Hemos pasado muy tranquilas porque no hay ladrones ni por la noche ni durante el día”, comentó Mercedes Urbina Cano, quien prefiere visitar San Juan del Sur antes que otra playa, por la seguridad que se ofrece.

En la arena era común ver cazuelas llenas de arroz, y niños pidiendo a sus madres que les sirviesen del pollo que habían cocinado la noche anterior.

Debido a los altos precios en los restaurantes y los vendedores ambulantes, la población prefirió cocinar en la playa o llevar su merienda, como es el caso de doña Carmen Siero, quien preparó su comida en conjunto con toda la familia, para economizar dinero.

Disminuyen las ventas

Al igual que todos los años, los vendedores ambulantes abandonaron la capital para vender en las playas. Raspados, gaseosas enlatadas, quesillos, neumáticos de colores y otros objetos propios del verano fueron los principales productos que se ofrecieron.

Doña Ivania Sequeira, vendedora de raspados, dice que el año pasado vendió más que este año. Igualmente don Juan Bautista Largaespada, vendedor de chicles y cigarros, afirma que las ventas cada año disminuyen, ya que la gente prefiere llevar sus comidas y no comprar en las calles.

Los pescadores aprovecharon sus barcos para hacer negocio. Ofrecieron dar paseos por la playa a los turistas, por sólo diez córdobas, pero no tuvieron éxito ya que la presencia de extranjeros fue mínima y a los pocos que andaban no les llamaba la atención.

Don Juan María López, pescador de San Juan del Sur, aseguró que fueron más nicaragüenses los que se montaron en las lanchas. “Los turistas que nos visitan sólo vienen a dejar la basura y no consumen lo nuestro”, aseveró López.

No hay ahogados

Los puestos de la Cruz Roja ubicados en la costa de San Juan del Sur no reportaron ningún caso de ahogados ni de rescate, solamente personas con picaduras de rayas, cortaduras en los pies por vidrios y casos de insolación.

José Alberto García, jefe del puesto número uno, afirmó que San Juan del Sur es una de las playas donde se reportan menos casos de ahogados.

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