Nicaragua comenzará la producción a gran escala de semillas de las variedades de papa Lila T y Papa Nica, para facilitarlas a los productores nacionales, con el fin de elevar la producción, mejorar la calidad del tubérculo y reducir las importaciones de semillas.
El Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor) certificó las primeras 15 manzanas cultivadas con las variedades Lila T y Papa Nica, que han sido desarrolladas por el Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA), como parte de un programa integral de producción de semillas de papa.
“La certificación de estas manzanas, sumada a la generación de las dos variedades de papa, es un caso único a nivel mundial. Nicaragua es el primer país donde se ha certificado la producción de semillas de papa, provenientes de semillas sexuales”, aseguró Juan de Dios Molina, gerente de Extensión del INTA en Matagalpa y Jinotega.
El especialista explicó que, regularmente, los países importan semillas de papa de Holanda, Canadá y otras naciones, y no desarrollan la capacidad nacional para producir las propias semillas.
Nicaragua, indicó, hasta ahora también ha optado por importar las semillas de papas, con el riesgo de que tal material vegetativo traiga plagas y enfermedades, lo que al final puede afectar los volúmenes de producción y la calidad del tubérculo.
COSTOS MENORES, MÁS CALIDAD Y PRODUCCIÓN
Para reducir esta dependencia de las importaciones y elevar la producción nacional, comentó que el INTA viene desarrollando un programa de producción de semillas, y se ha encontrado con ciertas limitaciones.
La producción está limitada por el uso de semillas de mala calidad, existe poca oferta de semilla de calidad, el cultivo enfrenta problemas de plagas y enfermedades, sumado a la falta de crédito y los problemas de comercialización que enfrentan los productores.
En ese sentido, el INTA ha desarrollado las dos primeras nuevas variedades de papa, Lila T y Papa Nica, para lo cual está fomentando la producción de semillas con dos cooperativas de productores de Jinotega, haciendo uso además del manejo integrado de plagas, para reducir los costos y la contaminación del medio ambiente.
“La semilla sexual de papas tiene varias ventajas, entre ellas que su costo es bajo. Diez gramos de semillas, es decir unas 20 mil semillas de papa, producen suficiente semillas para sembrar una manzana”, comparó.
Estos 10 gramos de semillas sexual de papa cuestan alrededor de 10 dólares. Sustituyen, explicó Molina, a los 30 quintales de semilla de papa que tenía que importar el país para sembrar una manzana de tierra, a un costo de 47 dólares, cada quintal.
El INTA trabaja en la “liberación” de 14 híbridos más de papa. Se espera que, cada año, sea “liberado” al menos uno, es decir que sea certificado por el Magfor para que sea cultivado y cosechado por los productores nacionales.
“Se trata de un proceso. Significa que constantemente el INTA va a estar evaluando, validando y difundiendo nuevos materiales de papa”, explicó Molina.
En estos esfuerzos participan el Centro Internacional de la Papa de Perú y el Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias de Chile.