El Papa Benedicto XVI exhortó en su bendición Urbi et Orbi del Domingo de Pascua, a la búsqueda de una “convivencia pacífica” entre los pueblos, las culturas y las religiones del mundo, y pidió que en América Latina se “mejoren las condiciones de vida”.
Tras la primera misa de Pascua de su Pontificado, celebrada bajo un sol primaveral en la Plaza San Pedro, ante unas 100,000 personas, Benedicto XVI —que cumplía este domingo 79 años— lanzó su tradicional mensaje Urbi et Orbi (A la ciudad y al mundo).
“Que se refuerce (...) la voluntad de lograr una convivencia pacífica entre etnias, culturas y religiones, que alejará la amenaza del terrorismo”, instó el Papa.
Luego envió sus mensajes de felicitación en 62 idiomas, desde el italiano al latín, pasando por el español, el arameo y el alemán, su lengua.
La atmósfera festiva de esta jornada, la más importante del calendario cristiano, hizo olvidar los dramáticos momentos de la Pascua de 2005, marcada por la agonía de Juan Pablo II.
El Papa polaco murió el 2 de abril de 2005, seis días después de Pascua, y Benedicto XVI lo sucedió el 19 de abril.
En esta primera celebración de la Pascua de su Papado, Benedicto XVI se refirió especialmente a América Latina: “Que el espíritu de los vivos infunda un renovado dinamismo en los esfuerzos de los países latinoamericanos para que mejoren las condiciones de vida de millones de personas y las instituciones democráticas se consoliden, en un espíritu de concordia y de activa solidaridad”, reclamó, en lengua italiana.
Además, el Pontífice hizo un llamamiento a que “desaparezca la plaga de los secuestros”.
También tuvo palabras de aliento para israelíes y palestinos, abogó por unas “negociaciones serias y leales” con Irán en el caso de la crisis nuclear .
A israelíes y palestinos los invitó “al diálogo paciente y perseverante que supere los obstáculos antiguos y nuevos” para solucionar el conflicto en Tierra Santa, y les deseó “la paz”.
Benedicto XVI previno además contra el riesgo de caer en “la tentación de las represalias” en el conflicto israelo-palestino.
Sin citar expresamente a Irán, reclamó “negociaciones serias y leales” entre la comunidad internacional y esta república islámica sobre la crisis nuclear, con el fin de “lograr una convivencia pacífica” que “alejará la amenaza del terrorismo”.
Para Irak pidió que la paz “prevalezca por fin” sobre “la violencia trágica que sigue causando víctimas”.
Asimismo, deseó que los italianos encuentren “serenidad” y “concordia” tras las elecciones legislativas, cuyos resultados no han sido oficializados, y generan incertidumbre.