Diez niñas nicaragüenses en edades entre 12 y 17 años ingresaron ilegalmente a El Salvador (entre el 2005 y el primer semestre del 2006) con engaños y para fines de explotación (léase prostitución, pornografía y trabajos domésticos a niveles de esclavitud).
De acuerdo con el Instituto Salvadoreño de Niñez y Adolescencia (ISNA) las menores son víctimas de tratantes que las han traído al país con ofrecimientos que van desde trabajo en casas de familia, como domésticas, dependientes en tiendas, mercados y otros, con remuneraciones entre 10 y 15 dólares diarios.
Edwin Recinos, coordinador del ISNA, detalló que las niñas afectadas son llevadas a casas particulares y hoteles, y no directamente a cantinas o prostíbulos.
“Esta forma en que operan hace más difícil detectar dónde las tienen recluidas, y sólo se conoce de su situación cuando hay alguna denuncia”, explicó.
Indicó que cuando un menor es referido a esa institución se le brinda asesoría sicológica, evaluación social, se atiende el procedimiento legal y explicación sobre el proceso de retorno a su país de origen. “Mantenemos contacto con el Consulado nicaragüense en El Salvador, y con el instituto Mifamilia en Nicaragua para la repatriación de los niños”.
También hacen “una notificación a la Fiscalía salvadoreña para que se les pueda tomar declaraciones individuales a los niños involucrados”, dijo.
Señala que generalmente estos menores, que en su mayoría van rumbo al norte, son pasados por puntos ciegos en las fronteras terrestres, ingresando desde Honduras y Nicaragua hacia El Salvador por el poblado conocido como Ciudad Barrios, donde hay menos vigilancia.
NICARAGUA VULNERABLE
María Gabriela Zúñiga, jefa de Programa de la Coalición Contra la Trata de Personas del Ministerio de Gobernación, señala que el territorio nicaragüense es muy vulnerable.
Dice que han contabilizado 160 puntos ciegos en el Pacífico del país, de tráfico de personas, ubicados 27 en Madrid, 58 en Chinandega, 33 en Nueva Segovia, 18 en Río San Juan y 24 en Rivas.
“Ciudad Sandino, Ticuantepe, Matagalpa, Chinandega y los departamentos fronterizos son sumamente vulnerables para la realización de este delito. Es posible que los tratantes sigan la misma ruta que los narcotraficantes”, expresa Zúñiga.
Agrega que “la zona Atlántica todavía no está definida y será hasta a finales de abril que se inicie un trabajo de mapeo en ese lugar”.
Subregistro
Según Zúñiga, la trata de persona también enfrenta un problema de subregistro, porque existe mucha resistencia de parte de las víctimas por no denunciar el delito. “Generalmente cuando la persona logra regresar es estigmatizada en su barrio y es señalada por lo que le sucedió, y sólo son reportadas por su familia como desaparecidas”, dice.
A pesar del subregistro, el Programa de la Coalición Contra la Trata de Personas del Ministerio de Gobernación señala que entre el 2005 y el 2006 hubo 35 casos.
NEGOCIO RENTABLE
Raúl Rivas, de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) en Nicaragua, afirma que la trata de personas es el segundo negocio ilegal más lucrativo del mundo, después del narcotráfico, y el de más rápido crecimiento.
No importa si son niños, niñas, mujeres y hombres, cualquiera puede ser una víctima, sin importar el tipo de explotación, mientras se den tres condiciones: traslado de su entorno, privación de la libertad y explotación.
“ Es el único negocio donde la mercancía se vende una y otra vez. Estas muchachas entran al sistema por primera vez a las casas de cita o night club más caros, pasado un tiempo prudencial son revendidas a un lugar de segunda categoría”, añade.
Explica que estas niñas no sólo son prostituidas, sino que son arrastradas por las drogas y el alcohol. “El acompañamiento para que la persona consienta estar ahí y para que pueda subsistir emocionalmente con el trauma de estar siendo violada una y otra vez, se le da drogas. Este es un proceso de cautiverio físico y emocional”, asegura.
mafia bien organizada
Para Raúl Rivas los colegios son uno de los lugares preferidos de los tratantes para buscar a sus víctimas en el rango de 13 a 17 años, porque son más fáciles de engañar.
Aunque para la explotación laboral los tratantes prefieren a los hombres, que en la mayoría de los casos son muchachos jóvenes, reclutados para ir a otro país a ganar un buen salario, pero al llegar al sitio les confiscan sus documentos y los hacen trabajar sin salario.
TAMBIÉN TRATA INTERNA
La jefa de Programa de la Coalición Contra la Trata de Personas del Ministerio de Gobernación, María Gabriela Zúñiga, precisa que esa institución conoce de casos de trata interna de Waspam a Managua, o de la zona del centro y el Altlántico hacia el Pacífico del país.
“Son casos de trata que se disfrazan de otra cosa, como por ejemplo de hijos de casa. Son niños a los que supuestamente se les hace oferta de cambiar su situación de pasar hambre a no pasar, pero que trabajan de 12 a 14 horas al día”.