¿Y la bebé?
Soy una lectora de la revista Magazine, la cual tuve el agrado de recibir quincenalmente casi por un año, desde que iniciaron. Recuerdo un artículo que publicaron sobre la adopción de bebés, no sé qué edición fue, pero fue en el 2004, creo. Me interesa mucho porque el artículo me fascinó. En él hablaban sobre una niña que fue adoptada en Matagalpa, si no mal recuerdo, la cual fue producto de un incesto.
Quiero seguirle el hilo a la historia, saber qué ocurrió al fin, si los padres adoptivos terminaron todo el trámite y si la niña está con ellos. Creo que son personas muy humanitarias, al haber acogido a la bebita en el seno de su familia. Es por esto que quiero tener en mi poder el artículo publicado por ustedes, debido a que me quedé como dicen, enchilada, con tan conmovedora historia.
Les deseo que sigan teniendo éxitos con su publicación, la cual creo que es única en Nicaragua, donde carecemos de buena información, de la que le hace sentir a uno que vale la pena seguir.
Felicidades.
Johanna Calero
johanna26092004@yahoo.com
Vocación sacerdotal
Sobre el reportaje “Sacerdotes en Fuga”, preocúpanos como católicos el languidecimiento de las vocaciones sacerdotales a nivel general, pero en Nicaragua poco a poco han ido creciendo esas vocaciones y vemos sacerdotes jóvenes asumiendo la dirección de las parroquias. Antaño nuestros guías eran mayoritariamente extranjeros, hoy son nicaragüenses. Pero además, necesitamos líderes religiosos jóvenes y fuertes de temperamento para contrarrestar a las sectas que cada día van fortaleciendo en cada lugar y conquistando las mentes de los jóvenes.
Tampoco, podemos obviar ni olvidar que en épocas pasadas muchos sacerdotes fueron expulsados por denunciar los desmanes de los gobiernos de las épocas. Siendo la más reciente expulsión masiva de clérigos en los años ochenta. Juntos todos los católicos debemos orar profundamente por las vocaciones sacerdotales y pedir a Dios que nos dé muchos y santos sacerdotes para nuestra grey, dedicados a la evangelización.
Víctor Manuel Talavera Huete
Somoto, 2006
Hombres de Negocios
Una noche asistí a una reunión de los muy conocidos Hombres de Negocios, al capítulo que está ubicado de Enitel Monseñor Lezcano 1c al sur, 1c al oeste. Tras haber escuchado con atención todo el testimonio se realiza una pequeña oración, luego se entregan unos sobres con una hoja en blanco por dentro y un lapicero en donde las personas escriben con mucha fe sus peticiones al Señor (Dios). Lógicamente, dentro del sobre, aunque ellos no lo dicen es obvio que las personas introducen una especie de diezmo u ofrenda. Cuál es mi susto que una vez los sobres son retirados y se pide a uno de sus miembros que los bendiga con una pequeña oración, no tuvieron la gentileza de esperar que las personas se retiraran del lugar y en una mesa cerca de la entrada, dos caballeros se dispusieron a abrir los sobres: uno apartaba el dinero y el otro rompía las hojas con las peticiones que cada persona con tanta fe y esperanza plasmó con puño y letra.
¿Qué hace con el dinero esta fraternidad? ¿Tienen una ONG que ayuda a niños pobres? ¿Quién se queda con la plata? Es lamentable que la palabra del Señor sea motivo de negocios.
Irvin Mejía Azmitia
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