CARACAS.- El presidente venezolano Hugo Chávez amenazó hoy con echar del país al embajador de Estados Unidos, William Brownfield, tras aseverar que la agresión que éste sufrió el viernes en un barrio popular de Caracas fue producto de su provocación.
"Si usted va a seguir provocando vaya preparando sus maletas, caballero, porque lo voy a echar de aquí, embajador Brownfield lo voy a echar de Venezuela si sigue provocando al pueblo venezolano, se va a tener que ir de aquí", dijo Chávez en su programa Aló Presidente.
Chávez dijo que Estados Unidos amenazó con tomar medidas contra Venezuela si el embajador era nuevamente agredido en sus visitas.
"Para que no se repita, son ustedes allá, mister Danger (como Chávez llama al presidente George W. Bush), los que tienen que darle instrucciones claras a su embajador que se ha convertido en un provocador", dijo el mandatario.
"ES UNA PROVACIÓN"
El incidente se presentó cuando Brownfield acudió el viernes a un estadio de béisbol en una popular barriada en el suroeste de Caracas a hacer una donación y fue recibido por protestas, entre ellas la de un funcionario de la oficialista Alcaldía Mayor (Metropolitana). Ante la situación, el embajador se retiró y su auto fue agredido con huevos y tomates.
"Es una provocación del imperio buscando una escalada", acusó Chávez.
"No siga haciendo eso, no puede hacerlo, no debe hacerlo", dijo aludiendo al embajador. "Nos han amenazado desde Washington por ese acontecimiento (del) que usted es el culpable, a usted es a quien deberían removerlo de aquí o sancionarlo".
Advirtió que el embajador podría ocasionar "un hecho grave" con "su imprudencia y su provocación" porque "él anda con gente armada, anda con cuerpos de seguridad".
DESCONOCEN AGENDA DEL DIPLOMÁTICO
El sábado el canciller venezolano encargado, Alcides Rondón, repudió la agresión, a la que calificó de "excesos en la protesta", pero la atribuyó a que la visita se produjo en un momento inconveniente porque había una situación conflictiva en la comunidad cuando dos grupos se disputaban el control del estadio.
Rondón afirmó que desde febrero cuando Venezuela expulsó del país al agregado militar estadounidense acusándolo de espionaje, los organismos de seguridad venezolanos no son informados de la agenda del diplomático, lo cual dificulta su protección.
La consejera de prensa de la embajada estadounidense, Salomé Hernández, aseguró por su parte que esa legación diplomática "sí coordina con las autoridades sobre los sitios a donde va a ir el embajador" y tras la advertencia de Chávez declaró que "acontecimientos como ese no van a intimidarlo".
Chávez insistió en que la embajada no participó la visita a la Cancillería ni a Alcaldía Mayor que tiene la autoridad sobre el estadio.
NON GRATO
Si Washington toma alguna medida contra Venezuela se declararía al embajador "persona non grata", añadió.
Al referirse a la agresión, Chávez subrayó que "no estamos de acuerdo por supuesto ni la promovemos ni nada" pero insistió en que el embajador "está obligado a coordinar con mi gobierno".
Aseguró que el embajador de Venezuela en Estados Unidos, Bernardo Alvarez, coordina todos sus movimientos con las autoridades estadounidenses.
Venezuela y Estados Unidos mantienen tensas relaciones. Caracas acusa a Washington de apoyar el golpe de Estado que sacó a Chávez del poder por 47 horas en abril de 2002 y de continuar apoyando a sus opositores para derrocarlo.
Por su parte, Washington dice que Venezuela apoya a grupos insurgentes en otros países, acorrala a sus opositores y es una mala influencia para la región.
El último incidente fue en febrero cuando Caracas expulsó al agregado naval estadounidense John Correa, acusándolo de espionaje. Washington respondió declarando "persona non grata" y expulsando a la consejera de la embajada de Caracas en Estados Unidos, Jeny Figueredo.