La Fiscalía General de la República no acusó al ex asesor del jefe de la Policía de Managua, William Calderón, quien el jueves pasado había sido detenido por la Policía Nacional bajo la sospecha de ser el autor intelectual de la muerte del empresario Jerónimo Polanco.
La ausencia de una acusación de la Fiscalía llevó a que la Policía Nacional liberara ayer en horas de la tarde a Calderón de las celdas de la Dirección de Auxilio Judicial, donde había sido llevado la noche del pasado jueves.
“No encontramos suficientes elementos de convicción como para acusar a William Alberto Calderón, por lo cual solicitamos a la Policía Nacional ampliar sus investigaciones y entregar mayores elementos de prueba que vinculen a Calderón con la muerte del señor Polanco”, dijo el fiscal a cargo de las investigaciones, Manuel Reyes.
No obstante no acusar a Calderón, el fiscal Reyes solicitó a la Policía ampliar las investigaciones e incluir a cuatro subcomisionados más, cuyos nombres no han sido revelados hasta el momento.
La decisión del fiscal tomó por sorpresa al mismo jefe de la Policía Nacional, primer comisionado Edwin Cordero, quien al enterarse de la noticia de la libertad de Calderón dijo no estar al tanto y que pediría más información al respecto.
Hace dos días la Policía Nacional capturó a Calderón y lo presentó como sospechoso de ser el autor intelectual del empresario Polanco, quien murió el pasado 28 de marzo asesinado de varios disparos.
Los dos presuntos autores del crimen estaban vinculados al comisionado Bendaña: Byron Centeno era el chofer personal del Jefe de la Policía de Managua y Lenín Calderón es hijo de William Calderón, quien se presentaba como asesor personal de Bendaña.
“La Policía Nacional remitió a la Fiscalía los elementos de la investigación sobre la participación de William Calderón en el crimen, pero la Fiscalía dijo que no encontró méritos para acusar y de acuerdo con el Código Procesal Penal, si a una persona detenida no se le acusa en las 48 horas siguientes a su arresto, se le debe dejar en libertad para mientras continúan las investigaciones”, dijo la comisionada Miriam Martha Torres, segunda jefe de Relaciones Públicas de la Policía.
Familiares y trabajadores del fallecido señalan a Calderón de presionar y amenazar al empresario Polanco, haciéndose pasar como comisionado policial. Las denuncias señalan que Calderón llegaba a los dos locales de Polanco (El Muelle y Aquí Polanco) a comer y beber gratis, y supuestamente, a pedir plata a cambio de no cerrar los negocios y que Centeno, el conductor de Bendaña, llegaba a pedirle dinero a Polanco en nombre de su jefe.
Fuentes policiales ligadas a la investigación indicaron que Calderón era un contador que se valía de sus contactos con el jefe de la Policía de Managua para conseguir trabajos en instituciones del Estado.
Aparte de la Empresa Nacional de Puertos, donde fue contratado como asesor, también se le ubica como ex asesor del Fondo de Inversión Social de Emergencia (FISE), supuestamente bajo la administración de un alto político nicaragüense.
Las fuentes policiales filtraron que Byron Centeno, chofer personal de Bendaña, es sobrino del comisionado Luis Cañas, segundo jefe de Inteligencia de la Policía Nacional, y que habría sido éste quien se lo recomendó a Bendaña y que hasta dormía en casa de éste en Carretera Sur.