Oficialmente, el gasto de los tres principales candidatos a la presidencia para las elecciones del domingo en Perú no ha pasado de 2 millones de dólares. Pero nadie parece creerlo, pese a que tampoco se saben las cifras definitivas.
Distribuida proporcionalmente entre cada candidato, esa suma hace unos 700 mil dólares por cabeza, que equivale a milésimos de dólar por cada uno de los 16.4 millones de electores que esperaron convencer.
Comparado con México, por ejemplo, los dos millones de dólares es una cantidad irrisoria. En México, que tendrá elecciones en julio, el Instituto Federal Electoral ha autorizado un gasto de hasta 60 millones de dólares por candidato.
Los que dudan de las cifras peruanas que aparecen en registros de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) hasta el 7 de marzo, afirman que se requiere de mucho más dinero para financiar los gastos en decenas de mítines y giras realizadas en el último medio año.
A ello se unen los mensajes televisivos, avisos radiales y paneles callejeros que han caracterizado las campañas del nacionalista Ollanta Humala, la derechista Lourdes Flores y el centroizquierdista ex presidente Alan García.
Con frecuencia, los candidatos se han incomodado ante preguntas por sus gastos. La campaña electoral, llena de retórica volátil, era el equivalente de desvanecer dinero en el aire en un país donde la mitad de sus 27 millones de habitantes vive en la pobreza y el 19 por ciento en pobreza extrema.
El mayor gasto fue de 3.2 millones de soles (unos 949,289 dólares), de la alianza Unidad Nacional de Flores, quien es calificada por sus rivales como la candidata de los ricos.
Alan García, quien encara su segunda elección desde que dejó la presidencia en 1990, ha declarado que gastó 2.8 millones de soles (847,820 dólares).
El más austero de todos es, en teoría, el nacionalista Ollanta Humala con 698,440 soles (206,639 dólares) en su campaña.
Tal vez sea por la frugalidad en los gastos declarados que los tres llegan a las elecciones de hoy en un triple empate en las encuestas de popularidad.
Fuentes políticas afirman, sin embargo, que Flores ha recibido tres millones de dólares de Dionisio Romero, cabeza del grupo económico más poderoso del Perú, así como donaciones de fundaciones socialcristianas, como la Konrad Adenauer.
Sobre García sostienen que recibió un aporte de 1.5 millones de euros (más de 2 millones de dólares) de la Social Democracia europea.
Humala —agregan— ha tenido ayuda financiera del presidente de Venezuela Hugo Chávez, de quien se había dicho que hizo lo mismo en las elecciones que dieron al dirigente cocalero Evo Morales la presidencia de Bolivia en diciembre.
También han circulado versiones de que Humala ha recibido cuatro millones de dólares del empresario judío Salomón Lerner Ghitis, quien es uno de sus asesores principales de campaña.
Jaime Salinas —un candidato presidencial que no figura en las encuestas— afirma que Humala ha gastado por lo menos 10 millones de dólares en su campaña.
De acuerdo con la ley electoral, los partidos deberán presentar sus gastos de campaña, 60 días después de las elecciones.