El Ejército israelí seguía disparando proyectiles de artillería ayer contra sitios del territorio de Gaza desde donde los palestinos disparan sus cohetes Al Kasam después de dar muerte a 8 palestinos en las últimas 24 horas.
Los últimos dos —militantes de las Brigadas de los Mártires de Al Aksa— perdieron la vida y un tercero resultó herido la tarde de ayer, al norte de Gaza, al ser detectados por radar y de dispararles un avión sin piloto un misil cuando iban a huir después de lanzar un cohete.
En los nuevos bombardeos —informaron fuentes militares— participa la artillería blindada y de la Fuerza Naval que controla la costa de Gaza, de unos 30 kilómetros, sobre el Mar Mediterráneo.
El primer ministro en funciones Ehud Olmert y sus colaboradores tienen previsto aprobar hoy recomendaciones de expertos militares, del Ministerio de Exteriores y de funcionarios del Poder Ejecutivo para endurecer también su conducta con el nuevo Gobierno palestino del primer ministro islámico Ismail Haniye, de Hamas.
Haniye, sus ministros del Movimiento Islámico y los militantes palestinos de la resistencia serán blanco de ataques de las FFAA de Israel si estuviesen implicados en ataques terroristas —anticipó hoy la radio pública— y no podrán circular por territorio israelí.
Asimismo, el Gobierno reducirá a un mínimo los contactos con la Autoridad Nacional Palestina (ANP), cuyo presidente, Majmud Abás, pronosticó una guerra para dentro de diez años si, como prevé, Israel fijara unilateralmente sus fronteras futuras y se anexara parte de Cisjordania sin negociarlas previamente con sus vecinos.
Esas medidas —entre otras— acompañarán a sanciones de orden económico, como la de no transferir dineros que Israel cobra por impuestos como agente de retención de impuestos de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), unos 50 millones de dólares por mes.
El cerco económico promovido por Israel también ha sido adoptado de momento por Estados Unidos y la Unión Europea (UE).