No hubo escapatoria. Jorge “Travieso” Arce demostró su bravura, poder y superioridad boxísticas sobre un Rosendo Álvarez que lució lento, sin recursos para sobrevivir al ataque que propuso el mexicano y terminó siendo noqueado en el sexto asalto, por un violento gancho de izquierda al hígado.
El nica fue inferior, sólo en el primer round ofreció destellos de aquella calidad y poderío que en el pasado lo condujo a conquistar dos títulos mundiales. La edad e indisciplina fueron factores adversos para Rosendo, quien recibió una verdadera paliza desde el segundo hasta el sexto asalto, cuando dobló su rey, dejando a un lado su orgullo y abandonó la batalla.
INICIO ALENTADOR
Luego que sonó la campana del primer round, Rosendo se planteó con su buen boxeo, haciendo llegar descargas fuertes a la humanidad de su oponente, pero eso fue todo.
Fueron tres minutos de regocijo en la esquina del pinolero, porque después todo fue oscuro y sombrío.
El asalto número dos trajo consigo a un “Travieso” dispuesto a plasmar sobre el ring su promesa de apalear a Álvarez. Su constante golpeo empezó a llevar un mensaje de muerte a Rosendo, quien intentó esquivar a como mejor pudo el tormentoso castigo del azteca.
En el tercero el mexicano se percató de la fragilidad física de su rival y no dejó de proponer una línea de pelea sin pausas. Sus descargas construían el camino de la victoria. El amarre del cuarto capítulo hizo ver al “Travieso” como un gigante, que con la autoridad debida arrinconaba al enano para despedazarlo.
MISIÓN CUMPLIDA
Arce salió al quinto round con la misma tónica que lo colocaba cada vez más cerca de su obra, noquear a Rosendo. Y aunque el nica pegó algunos buenos golpes, no causaban repercusión.
El objetivo fue cumplido en el sexto asalto, por un poderoso gancho de izquierda al hígado, que envió a la lona a Álvarez, quien con ojos entristecidos escuchó el conteo de la muerte.