El destino tenía preparada una mala jugada para un camionero, que esta mañana pereció cerca de los semáforos del Portezuelo en Managua, al ser aplastado accidentalmente por un pesado vehículo que conducía su propio padre adoptivo.
La muerte sorprendió a Rolando Suárez Alaniz, de 42 años a eso de las 9:15 de la mañana, cuando se encontraba en la parte trasera de un camión que él mismo había estacionado, cuando al parecer una fuerte ráfaga de viento provocó que una de las puertas del pesado vehículo se abriera repentinamente, golpeándolo en la cabeza y provocando su caída al pavimento, donde fue atropellado por otro camión conducido por Ramón Collado Vega, de 63 años.
Carlos Meza, oficial de la Dirección General de Bomberos, relató que la víctima había estacionado el camión Mercedes Benz en dirección este-oeste, frente a un complejo de bodegas de la compañía Grupo M, de donde transportaría electrodomésticos hacia un reconocido almacén de la capital.
El oficial Meza relató que Suárez Alaniz se disponía a marcharse de lugar cuando una de las puertas del compartimiento de carga se abrió bruscamente, impactándole en la cabeza.
Según testigos, el infortunado conductor perdió el control y se fue al suelo casi de manera inmediata, justo en el momento en que el otro camión circulaba en sentido contrario, pasándole por encima y provocándole la muerte instantánea.