Un ciudadano de origen europeo enfrentará la justicia nicaragüense a partir del próximo 7 de junio, acusado por el delito de tráfico de migrantes ilegales en perjuicio del Estado de Nicaragua. El ilícito quedó al descubierto tras la detención del sospechoso en una imprenta de Managua, adonde había solicitado la elaboración de carátulas de pasaportes falsos de una nación que no existe.
El acusado ha sido identificado con tres nombres, en una cédula como el nicaragüense Marcos Eduardo Martínez Calero; utiliza también un pasaporte canadiense a título de Ronald Wellington Dykerman, y también es reconocido como Lawrence Walter Callahan, de 37 años.
La juez María Félix Castillo, del Juzgado Sexto de Distrito de lo Penal de Audiencia, decidió mantener la prisión preventiva para el imputado, mientras inicia el juicio oral y público a las 9:00 a.m. del próximo miércoles 7 de junio.
NACIÓN FANTASMA
Según la acusación, el pasado lunes 27 de marzo el sospechoso se presentó a Impresiones Arca, S.A., ubicada en el barrio Monseñor Lezcano, con una plancha metálica para impresión en caliente, la cual tenía grabada la portada de un pasaporte del Reino de Kerguelon, el que en realidad es una isla del Océano Índico, bajo el dominio francés, y no tiene reconocimiento para emitir pasaportes, sino que sus ciudadanos usan el de Francia.
El extranjero solicitó la impresión de 55 copias de la carátula y pagó la cantidad de 575 córdobas.
AVISAN A LA POLICÍA
Para el propietario de la imprenta, la solicitud del extranjero le pareció sospechosa y decidió dar aviso a las autoridades del Distrito Dos de la Policía, quienes detuvieron al hombre a las 2:00 p.m. del pasado miércoles 29 de marzo, cuando este último intentó retirar el trabajo que había solicitado en la imprenta.
Las investigaciones revelaron que el hombre elaboraba todo tipo de documentos migratorios, desde una partida de nacimiento, hasta cédulas de residencias de diferentes países, lo cual utilizó para llevar a cabo migraciones ilegales de muchas personas, entre las que se mencionaron las de Callahan Beatrice Anne, Clayton James Armand, y la de él mismo, quien ingresó a Nicaragua el pasado 14 de junio del año 2004.
La finalidad que tenía el sospechoso era vender los pasaportes falsos a europeos que deseaban migrar a Nicaragua, a los cuales les cobraba 400 dólares por pasaportes ordinarios, y un mil 500 dólares por los pasaportes diplomáticos.
AFECTÓ SERIAMENTE AL ESTADO DE NICARAGUA
La Fiscalía expresó en el escrito que el imputado perjudicó seriamente al Estado de Nicaragua al falsificar documentos migratorios e introducir ilegalmente personas al país.
“El acusado con su conducta ha perjudicado gravemente al Estado de Nicaragua, al elaborar gran cantidad de documentación falsa con fines de migración, sin cumplir los requisitos legales establecidos por las leyes del Estado de Nicaragua”, dice la acusación.