Un problema de coordinación provocó que una misión capitalina compuesta por la Policía Nacional, el Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena) y la Procuraduría Ambiental, fracasara en su intento por incautar animales comercializados de forma ilegal en Las Playitas, en la carretera a Sébaco.
El grupo llegó al lugar a las 4:10 p.m. del miércoles, pero los comerciantes ya no tenían consigo los animales. Se pensó que alguien había filtrado los planes sobre la operación, pero ocurrió lo inesperado.
Media hora antes, una delegación del mismo Marena y de la Policía de Ciudad Darío, Matagalpa, habían llegado a realizar el mismo operativo, y ellos sí decomisaron animales que estaban listos para ser comercializados de forma ilegal.
El plan original era sorprender a los comerciantes por ambos lados de la carretera. La misión de Managua llegaría desde el sur y la de Matagalpa lo haría desde el norte, para reducir las probabilidades de escape en el momento de la operación.
Sin embargo, el retraso de la Policía capitalina en llegar a la sede central del Marena, pudo haber provocado que la delegación matagalpina se adelantara, lo que los obligó a actuar de inmediato. Cuando llegó la misión de Managua, ya todo había pasado.
Los delegados de Matagalpa retuvieron un tigrillo, ardillas, cuatro garrobos pequeños y 11 chocoyos pichones.
Los de Managua debieron conformarse con ocho animalitos que decomisaron en los 66 kilómetros de camino de regreso a la capital.