Un joven acusado del delito de rapto en contra de dos menores que sufren de retardo mental debió ser dejado en libertad por la juez Martha Martínez, del Juzgado Cuarto de Distrito Penal de Audiencias, debido a la mala presentación de la acusación por parte de la Fiscalía.
“¿Cuál es la ley que existe en Nicaragua? Mire cómo ese hombre (acusado) se ríe de nosotros. Quiere decir que él puede hacer lo que quiera a las jóvenes y lo van a dejar libre”, manifestó indignada la madre de la víctima, tras enterarse que el presunto raptor sería dejado en libertad.
Según la acusación que presentó la Fiscalía, el pasado sábado primero de abril, la víctima de iniciales K.A.S.P., de 16 años, y quien según sus padres padece de retardo mental, se encontraba junto a su hermana gemela de iniciales K.P.S.P., también con problemas de retardo mental, en la escuela Aldea S.O.S., donde se celebraba una kermesse patrocinada por el centro.
Supuestamente de allí fueron raptadas ambas hermanas por Erick Francisco Bustamante Duarte, de 23 años, quien con la ayuda de un desconocido subió a las adolescentes a un taxi y las trasladó al barrio Los Martínez, donde habita. “No griten”, les dijo el hombre.
Una vez en su casa, el acusado supuestamente condujo a su habitación a K.A.S.P., y allí sostuvo relaciones sexuales con ella, mientras la hermana de la víctima observaba todo. Bustamante Duarte retuvo a las niñas dos días más, para seguir sosteniendo relaciones sexuales con una de las menores, hasta que la Policía lo capturó.
“No tengo palabras para decir cómo me siento, yo no quería que dejaran libre a ese hombre porque lo que hizo con mi hija no tiene perdón”, expresó el padre de las niñas, a quienes se les dificulta articular ciertas palabras y le sonríen a todas las personas que las observan. La Fiscalía deberá mejorar la acusación y presentarla de nuevo.