|
|
 |
|
Jorge Loáisiga/ LA PRENSA |
|
|
|
|
El Director de la Policía Nacional, primer comisionado Edwin Cordero Ardila, anunció que investigarán a los funcionarios policiales mencionados en el escándalo de las “coimas” denunciadas por los familiares de Jerónimo Polanco, a raíz de su asesinato.
No obstante, Cordero indicó que el jefe de la Policía de Managua, comisionado mayor Carlos Bendaña, sigue en sus funciones, pues “mientras no se demuestre lo contrario, seguimos confiando en él”.
Además, Cordero eximió de responsabilidades a Bendaña. “Él no ha sido involucrado, al contrario, creo que la actitud de él fue muy positiva en este caso de la muerte de este señor Polanco, porque fue a través de él que se identifica el número de su chofer (Byron Centeno), es quien lo entrega a Auxilio Judicial”.
Acto seguido advirtió que no protegerán a nadie, que serán inflexibles y duros, en caso de oficiales que confirmen que han incurrido en corrupción.
El lunes pasado, el presidente Enrique Bolaños orientó una investigación exhaustiva en las filas policiales y fue hasta ayer que se pronunció esa entidad.
Cordero también informó que profundizarán en las investigaciones relacionadas con el asesinato de Polanco, debido a que consideran que detrás del hecho sangriento existen otras causas más allá de un robo, sobre lo cual no detalló.
Con el crimen de Polanco estalló el escándalo de las supuestas regalías entregadas por éste a funcionarios policiales, entre los que se menciona a Bendaña y otros comisionados.
“Tenemos que investigar no solamente al comisionado Bendaña, tenemos que investigar a otros oficiales que han salido mencionados, amigos de Polanco... tenemos que ver hasta qué punto esa amistad ya pasó a otro límite”, sostuvo Cordero. Aunque aclaró que, por ejemplo, no le ve ningún problema a que el comisionado mayor Francisco Javier Díaz haya sido compadre del propietario de dos conocidos centros nocturnos ubicados en Managua. “Al contrario, yo le di el pésame al comisionado mayor Díaz, por la muerte de su compadre”, dijo Cordero.
Persona de confianza
Polanco fue asesinado el pasado 28 de marzo y su cuerpo fue encontrado dos días después, en la Carretera Vieja a León. En el crimen son señalados como sospechosos el chofer personal de Bendaña, Byron Leonel Centeno, y Lenín Alberto Calderón, hijo de William Calderón, amigo de Bendaña, según confirmó el propio Cordero.
Bendaña argumentó a Cordero que Centeno era una persona de mucha confianza para él, porque era pariente de un comisionado de la Policía, pariente de un general del Ejército y había vivido mucho tiempo en la casa de un comisionado mayor, además fue miembro del Ejército.
“Hasta le reclamé porque le dije que era un absurdo, pues, que él, jefe de casi dos mil policías, tuviera un chofer civil, cuando pudo haber dispuesto de policías con mucha mayor experiencia” , expresó Cordero.
Sobre William Calderón, quien también será investigado por la Policía como sospechoso, negó que fuese consultor externo como se ha rumorado, pues ese cargo únicamente existe para el director de esa institución, el cual tiene que ser pagado con fondos de la institución.
Al ser consultado Cordero sobre el arma que mató a Polanco, un revólver calibre 38, que es propiedad de Bendaña y producto de una regalía, el jefe policial lo justificó que fue un amigo personal quien se la entregó. Pero aclaró que “interpretándose como una regalía o no, eso tendríamos que verlo con la investigación que se va a hacer”.
“Coimas”, no es política institucional
Un día después de haber regresado al país, el jefe policial ofreció ayer una conferencia de prensa para establecer la posición de esa institución ante las críticas de supuestas prácticas de “coimas” entre algunos funcionarios de la institución.
“Nunca ha sido política de la Policía Nacional andar ‘coimeando’; existen restricciones desde hace mucho tiempo, desde que estaba el comandante René Vivas en la Policía Nacional, con la llegada del primer comisionado (Franco) Montealegre, para establecer controles específicos sobre las donaciones, sobre todo en dinero en efectivo”, sostuvo Cordero.
El jefe policial reconoció que “no se puede decir que la Policía es pura cien por ciento”, aunque desean que “todos nuestros policías sean puros, sin mancha”, pero aduce que la sociedad ha perdido una serie de valores, de lo cual no está ajena esa institución.
Aunque no mencionó nombres, dijo que el año pasado le dieron de baja a un comisionado al confirmar que había incurrido en actos de corrupción. Explicó que ese oficial estaba relacionado con casinos, bares, restaurantes y centros nocturnos.
“No voy a negar que no haya ‘coima’, que no haya corrupción en la Policía”, manifestó Cordero, tras señalar que “también hay gente que cree que porque nos dieron 10 galones de gasolina, tenemos la responsabilidad de convertirnos en policías de ellos, y los que creen eso están equivocados”, indicó Cordero.
No obstante, la impresión que existe entre los policías de línea es otra. Según los oficiales de menor rango, en esa institución se cobra por todo, hasta por la cobertura de actividades deportivas y religiosas, para pagar supuestos viáticos a los uniformados, pero que no llegan a sus manos.
Cordero consideró que pueden ser casos aislados, pues él personalmente ha visto cómo los funcionarios entregan los alimentos y viáticos.
Disposición vigente
En la Policía existe una normativa firmada en 2002, por el retirado comisionado general Francisco Bautista, para evitar que los oficiales incurran en algún ilícito, la cual, según Cordero, está vigente.
A través de esa normativa se define cuáles son los fondos propios: “los fondos propios los constituyen los ingresos obtenidos por las estructuras policiales cualquiera sea su origen, donación, convenios, acuerdos, etc. A excepción de los fondos entregados por la jefatura por medio de la División de Finanzas, cuyo origen es el Presupuesto de la República y los ingresos extraordinarios”.