Las órdenes para las protestas eran claras: llevar niños y banderas estadounidenses, recoger la basura y vestirse de blanco para representar la paz y tener más efecto.
Muchas de las 500,000 personas que colmaron las calles del centro de Los Ángeles el sábado 25 de marzo para protestar contra la legislación que podría convertir en delincuentes a los inmigrantes ilegales, obtuvieron información sobre dónde, cuándo y cómo manifestarse, en los medios de comunicación hispanos.
Las protestas multitudinarias de los últimos días en Los Ángeles y otras ciudades sorprendieron a los estadounidenses de habla inglesa por la cantidad de personas que reunieron y por su aparente espontaneidad.
Pero fueron organizadas, alentadas o publicitadas durante semanas por locutores y periodistas de radios y cadenas de televisión de habla hispana, que las presentaban como una demostración de orgullo y poder.
En Milwaukee, donde protestaron al menos 10,000 personas hace unas semanas, el director de una cadena radial llamó a algunos empleadores para pedirles que no despidieran a sus trabajadores.
En Chicago, una protesta de 100,000 personas recibió cobertura en los medios televisivos locales desde más de una semana antes de su realización.
“Esta fue una nota mucho más importante para los medios latinos”, declaró Félix Gutiérrez, profesor de comunicación de la Universidad del Sur de California. “Si el conjunto de los medios le hubiera prestado más atención, no hubiese sorprendido la cantidad de gente que participó en las protestas”.
Adrián Velasco se enteró de la legislación sobre la política de inmigración de la Cámara de Representantes, al escuchar la radiodifusora FM 105.5 Qué Buena, de Los Ángeles.
Durante dos semanas, el inmigrante indocumentado de 30 años conoció los detalles sobre los planes de la marcha en la televisión y las radios hispanas. “Le dijeron a todos los hispanos que fueran y apoyaran estas cosas”, declaró Velasco. “Dieron muchas explicaciones”.