Algunos movimientos sindicales del país están en contra de la homologación de los códigos del Trabajo centroamericanos.
La diputada sandinista, Alba Palacios, indicó que la homologación de códigos laborales, “lamentablemente es hacia arriba y no hacia abajo”.
“Las últimas reformas laborales que se han dado en Honduras, El Salvador y Guatemala han sido para eliminar derechos conquistados”, señaló.
Palacios dijo que al homologar la legislación laboral, existe el riesgo de perder muchos derechos.
Mencionó que para realizar una homologación se necesita voluntad política, de los empresarios y gobiernos, pero, en Nicaragua la correlación de fuerzas a los trabajadores, en ese sentido, es adversa.
“Los gobiernos han estado enfrascados en que se aprueben los tratados comerciales y flexibilizar las leyes para los mercados, pero no así para los trabajadores”, manifestó.
malas condiciones
Silvia Rubio, investigadora de la Fundación Nacional para el Desarrollo Económico (Funde) de El Salvador, señaló que el período de apertura comercial se ha caracterizado por tener una situación de condiciones de trabajo perjudicial para la población.
Indicó que aunque el desempleo ha disminuido en la región, las condiciones de los trabajadores y sus salarios son precarios.
“El mayor crecimiento del empleo se encuentra en las actividades de comercio, restaurantes y hoteles que en América Latina, agrupan a personas que se dedican a actividades informales y de supervivencia, es evidente que existe un deterioro de las condiciones de trabajo”, señaló.
Nicaragua está teniendo un crecimiento en el empleo, sin embargo, al compararlo con otros países existen grandes diferencias.
“El empleo productivo no ha crecido, es decir que la productividad del trabajador ha disminuido y los empleos creados han sido actividades informales”, indicó.