Tributo de luz a Nueva York
Víctor Martin EFE
NUEVA YORK.- La conmemoración del cuarto aniversario de los atentados del 11-S tendrá hoy en Nueva York la solemnidad y sencillez de los últimos años, aunque esta vez será difícil olvidar otra tragedia más presente: la del huracán Katrina.
Las autoridades neoyorquinas han diseñado para hoy una ceremonia similar a la de aniversarios anteriores y también se guardarán momentos de silencio coincidiendo con los ataques de los dos aviones secuestrados por terroristas y el posterior colapso de las Torres Gemelas.
Familiares de las víctimas leerán un año más, con solemnidad y emoción, los nombres de los 2,749 fallecidos y, al anochecer, dos potentes haces de luz —lo que se ha denominado Tribute in Light— que se proyectan al cielo evocarán a los rascacielos gemelos que el terrorismo cercenó del horizonte neoyorquino.
El solar que albergaba el complejo se abrirá un año más, y por última vez, a los familiares que quieran descender hasta el fondo de la zona para honrar a los seres queridos que perdieron aquel día.
La conmemoración de este año se ve solapada por otra tragedia, de consecuencias humanas y económicas difíciles aún de calcular, que es la causada por el huracán Katrina en el sur del país y que acapara en estos momentos la atención de la opinión pública estadounidense.
También se percibe, a medida que pasan los años, un mayor deseo por parte de los neoyorquinos de mirar hacia adelante y construir el futuro, sin que desaparezcan de la memoria los recuerdos de aquel fatídico día ni la compasión por quienes perdieron la vida.
EL RASCACIELOS MÁS ALTO
El gobernador George Pataki anunció en junio pasado que está listo un nuevo diseño de la Torre Libertad, que pretende ser el rascacielos más alto del mundo, después de que el Departamento de Policía cuestionara la vulnerabilidad del proyecto que se había aprobado mucho antes.
Con el anuncio de un nuevo proyecto, más seguro, Pataki pretendía dar un renovado impulso a la reconstrucción, después de surgir intensas críticas sobre el lento proceso de reedificación.
Las voces de desasosiego sobre el futuro del sur de Manhattan se habían escuchado con más fuerza ante la perspectiva de que el banco Goldman Sachs renunciase a ubicar su sede en esa área.
Después de arduas negociaciones el banco decidió finalmente aprovechar los ventajosos incentivos que ofrecieron las autoridades neoyorquinas y a comienzos de agosto anunció que edificará un nuevo edificio en las cercanías del World Trade Center, con una inversión de 2,000 millones de dólares y que albergará a unos 9,000 empleados.
La llamada Torre Libertad ha sufrido numerosos contratiempos y perdido numerosos plazos, mientras se han discutido diversos planes, entre ellos cuatro torres más, para oficinas, un monumento rodeado por un grupo de robles, un centro de artes interpretativas, y museos separados dedicados al 11 de septiembre y a la libertad.
Exenta de polémicas como las que han retrasado el avance de la Torre Libertad, la terminal de transporte público que ha diseñado el arquitecto español Santiago Calatrava es uno de los proyectos más admirados y que camina con paso más firme.
El sistema de transporte público, enclavado al sur de Manhattan, estará albergado por una estructura de acero, hormigón, piedra, vidrio y luz que, con su forma de "pájaro en pleno vuelo", simboliza la vitalidad, la esperanza y la libertad de miles de neoyorquinos.
"Hay que transmitir un mensaje de esperanza a través de la arquitectura", señaló Calatrava el pasado miércoles.
TORRE LIBERTAD
A finales de junio de este año se presentó el nuevo diseño de la Torre Libertad, que refuerza la seguridad en su base cúbica.
El rascacielos ocupará una superficie cuadrada de 61 metros de lado, similar a la de cada una de las Torres Gemelas, y se eleva transformada en ocho triángulos isósceles.
Estará culminada con una terraza de observación, a la misma altura que las azoteas que coronaban las extintas Torres y una antena de telecomunicaciones, que aumenta la altura del edificio hasta los 541.6 metros o 1.776 pies, cifra que evoca el año de la Independencia de EE.UU.
El nuevo edificio, con entradas por los cuatro lados, constará de 69 plantas para oficinas, con un espacio total de 242,000 metros cuadrados y su base estará recubierta de una mezcla de acero inoxidable y titanio.
Se prevé que la edificación se inicie en el primer trimestre del 2006 y esté lista en el 2010.
LA ZONA CERO
En un intento de solidificar la intención de caminar hacia el futuro sin olvidar el pasado, las autoridades han dado un empujón en los últimos meses a la reconstrucción de la “zona cero” que, como ya se preveía, a veces se ve envuelta en agrias polémicas y en disputas derivadas de los numerosos intereses que confluyen en el área.

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