Una descarga de Berri Txarrak
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Grupo vasco vino para conocer el país y unirse a una campaña contra el pago con impuestos de la deuda externa |
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Leslie Ruiz Baldelomar revista@laprensa.com.ni
No tienen cara ni de buenos ni de malos, sino de lo que son: tres jóvenes —Aitor, Gorka y Mikel— que han elegido la música para expresarse ante el mundo bajo el nombre de Berri Txarrak.
El punto es que lo hacen en un idioma que no muchos entienden, el euskera, lengua hablada por los naturales del País Vasco español, francés y de la comunidad de Navarra.
Al principio, cuando empezaron a darnos la entrevista en aquella habitación del bar capitalino Art Café, a la que llaman camerino y que recuerdo por pequeña, calurosa y olorosa a sudor; no lo creía.
Pero luego, cuando salieron a escena, fue fácil constatar que Aitor (batería) tenía toda la razón cuando dijo: “No importa el idioma, la música es un lenguaje universal. Además, el asunto de la música te hace entender lo que dicen las letras. Yo mismo escuchaba grupos en inglés cuando todavía no sabía hablar inglés”.
Él y los otros dos de Berri Txarrak tocaron el viernes pasado en el bar antes citado y el público, aunque en su mayoría sólo hablaba castellano y los pocos que hablaban euskera no sabían las letras de las canciones, no se privó de divertirse. Al contrario, gritó y saltó casi toda la noche.
“El euskera es nuestra lengua materna, es donde más cómodos nos sentimos, aunque no sería una burrada cantar en otro idioma”, dijo Aitor.
Gorka sabe que cantar en euskera podría crear barreras, “pero bueno, nosotros tampoco entramos en la música para hacer algo comercial o para conseguir el mayor número de público posible. Somos un grupo como somos y quien quiera aceptarnos nos tendrá que aceptar así. Quizá hay quienes valoran al grupo precisamente porque cantamos en un idioma minoritario y milenario”.
CON ONDA PROPIA
Berri Txarrak ha logrado, desde 1994 que se formó, destacarse por tener un sonido propio, una mezcla original de rock alternativo con hard core que mejora a medida que pasa el tiempo.
El mismo grupo acepta su evolución, diciendo que el primer álbum no tiene nada que ver con el que producen en la actualidad, que es el quinto y que saldrá en octubre a la venta.
“Parecen dos grupos distintos. El primer disco es una especie de maqueta. Nos ofrecieron un contrato discográfico y teníamos que grabar algo. Así lo hicimos. Las canciones no las tocamos en directo, ni siquiera controlábamos bien los instrumentos”, explicaron los jóvenes artistas.
Ahora la situación es otra. Han crecido como músicos y como personas y eso se refleja una vez que están sobre el escenario.
Con tantos discos y tantas canciones es complicado mencionar todas las temáticas que aborda Berri Txarrak, pero hay dos que predominan: las sentimentales y/o personales, y las vinculadas a las problemáticas del pueblo vasco.
HAN MORDIDO EL LEÑO
Los músicos de Berri Txarrak han conocido la gloria, pero también han pasado rachas malas, “hasta el punto de tocar un concierto, no haber dos personas, quedarse sin voz, de repente ver venir un montón de gente pues que estaría por ahí y sin haber cobrado ni un duro (dinero) volver a tener que dar todo el concierto porque te lo pedían”, comentó Aitor.
“O tocar en mesas de comedores con instrumentos casi destrozados, romperse una cuerda y tener que ponerla con un alicate, pero bueno, todo eso te nutre”.
FRENTE A LA ASAMBLEA
El grupo vasco Berri Txarrak hará tres conciertos más en Nicaragua. Uno se realizará hoy en la cancha 23 de Julio de la UNAN-León, a las 5:00 p.m. y otro mañana viernes frente a la Asamblea Nacional, a las 10:00 a.m., para decir “NO” al pago con impuestos de la deuda externa. Son gratis. Un tercero se efectuará el sábado en la UNAN-Jinotepe, a las 8:00 p.m. Costará 40 córdobas.

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