SáBADO 22 DE OCTUBRE DEL 2005 / EDICION No. 23970 / ACTUALIZADA 01:30 am





EL HUMOR DE




Blanco y negro
Cuatro es el número mágico

Foto  

 

Eduardo Enríquez

Nicaragua está en una encrucijada histórica. Estamos viviendo lo que podría ser la evolución de una manera de gobernar y hacer política hacia otra. La sociedad, prácticamente sometida desde su independencia y polarizada desde 1979, tendrá el próximo año la oportunidad de pasar de la visión caudillesca de hacer política, a una visión más moderna.

Para eso es necesario garantizar dos cosas, que las cuatro fuerzas políticas que han surgido puedan estar representadas en la boleta electoral y que el votante pueda tomar su decisión dentro de un proceso limpio, transparente y abierto.

Por eso preocupa que los hechos estén confirmando el temor de muchos, que fuerzas como el Frente Sandinista y el Partido Liberal Constitucionalista una vez más cierren el paso a las fuerzas emergentes o “terceras vías”, como lo han hecho en el pasado.

El Frente y el PLC —junto a un empresariado timorato y temeroso— han sido tan exitosos en anular a las fuerzas emergentes a lo largo de los últimos 10 años, que muchos nicaragüenses creen que en Nicaragua una tercera o cuarta opción es imposible. Se olvidan que en el 2001 el Partido Conservador y Noel Vidaurre llegaron a tener un 15 por ciento de intención de voto, hasta que esa alternativa fue eliminada artificialmente por una combinación de intereses que en nada han beneficiado al país.

Sin embargo, hoy la situación es más clara. Hay una derecha tradicional —controlada por corruptos pero con cierto porcentaje de simpatía; una derecha moderna, con una visión de desarrollo; una izquierda moderna, que tiene una visión social pragmática; y una izquierda tradicional, corrupta y totalitaria.

Aunque las emergentes no han alcanzado todavía su plenitud de popularidad y las tradicionales están ya en un avanzado ocaso, todas las tendencias tienen todavía cierto nivel de aceptación en la población y por eso es necesario medirlas, ponerlas a disposición de la población para que ésta escoja; esa es la base de la democracia y es por lo que se debe luchar.

Por eso es preocupante que el miércoles en la Asamblea Nacional fuera anulada una alternativa que habría garantizado que todas esas corrientes se postularan en el 2006. La propuesta del diputado Orlando Tardencilla, que habría eliminado la posibilidad de inhibiciones, fue rechazada principalmente por las amenazas del Frente Sandinista de paralizar el proceso de aprobación de la Ley Marco. El Frente controla al Poder Judicial y al Poder Electoral y es el principal interesado en aplicar inhibiciones a sus adversarios. No hay que ser muy avezado en política para saber por qué se opuso el danielismo.

Hay gente que opina que la moción de Tardencilla era antijurídica, pero, ¿qué más antijurídico que una Ley Marco que con un rango de legislación ordinaria se le ha dado la facultad de posponer disposiciones constitucionales? No podemos ser legalistas sólo cuando nos conviene.

Sin embargo, debemos estar claros de que para que Nicaragua logre evolucionar en su proceso democrático, la elección debe ser entre las cuatro opciones arriba mencionadas y que claramente tienen algún grado de simpatía del pueblo nicaragüense.

Tienen que ser los cuatro los que deben competir, no tres ni mucho menos dos, pues precisamente esta “casualidad histórica” de tener a la izquierda y a la derecha polarizadas del país divididas en cuatro pedazos, es lo que nos va a permitir saber quién es quién, sin la sombra del temor ni los deseos de venganza y revancha que han marcado el voto del nicaragüense desde 1990. La fórmula es cero inhibiciones y total tranparencia en el proceso, pero cuatro es el número mágico.
.


---
 
 

Derechos Reservados 2002. La información contenida en este medio de comunicación, no puede ser reproducida ni publicada, parcial o totalmente, en ningún otro medio de comunicación privado o público, sin el consentimiento por escrito de LA PRENSA S.A
 

 

Cuatro es el número mágico

El Dios de Israel peleará contra los ricos corruptos

El misterio de la sagrada eucaristía

Macolla y Japón

Rostros de la semana