¿Será cierto?
7 Mitos sobre alimentación
Efectos en la salud
1. La carne de cerdo aumenta más el colesterol que la de vaca.
FALSO. El cerdo es rico en ácido oleico, el mismo que contiene el aceite de oliva, que al ser monoinsaturado ayuda a mantener normales los niveles de colesterol. En cambio, la carne de vacuno posee gran cantidad de ácido esteárico que como grasa saturada incrementa nocivamente la tasa de colesterol.
2. La carne de vaca puede reemplazarse con pollo.
FALSO. La mejor distribución de carnes en la semana es: una o dos veces pollo, dos veces pescado y tres veces carnes rojas. La carne de vaca aporta el doble de hierro que la de pollo.
3. El jamón crudo es más nutritivo que el cocido.
VERDADERO. El jamón crudo es exclusivamente carne de cerdo tratada con sal. El jamón cocido contiene aditivos como la harina, que al hervirlo, absorbe más agua aumentando el peso del producto.
4. Las lentejas son excelente fuente de HIERRO.
FALSO. Aunque pueda parecer sorprendente, el hierro contenido en esta legumbre es prácticamente inútil para combatir los estados carenciales de este mineral y lo mismo sucede con el resto de las legumbres, el germen de trigo y las espinacas y en general, todos los vegetales verdes.
5. El bacalao, la carne de buey, la gamba, el pollo, las carnes rojas y, sobre todo, el hígado, aportan elevadas cantidades de hierro.
VERDADERO. Deben considerarse como los alimentos ideales para las personas con anemia ferropénica.
6. El heldo de limón es digestivo.
VERDADERO. Desde tiempos remotos se sabe que los cítricos y, en especial el limón, ayudan a una mejor función vesicular. Así, un helado de limón después de las comidas, contribuye a que la vesícula trabaje mejor.
7. Una copa de vino diariamente disminuye el riesgo de infarto.
VERDADERO. El vino tiene un pigmento (las antocianinas) que eleva el colesterol bueno. Pero hay que tener presente que el máximo de vino recomendable son dos copas al día. 
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