Tragedia del Lago revivida con naufragio
Elízabeth Romero sucesos@laprensa.com.ni
La trágica historia de los náufragos ecuatorianos, ocurrida la semana pasada en el Pacífico nicaragüense, revivió viejas heridas entre los familiares de otro naufragio, ocurrido hace siete años en el Lago de Nicaragua, publica el Diario El Universo, de Ecuador.
Tras conocer la trágica desaparición de los hermanos Alcides y Edgard Castro Rodríguez, dos de seis náufragos ecuatorianos, las familias del Cantón de Gualaquiza recordaron un drama similar vivido hace siete años, al perecer 18 de sus compatriotas en aguas del Lago Cocibolca, dos eran oriundos de esa localidad.
Igual que ahora, los sudamericanos ilegales guiados por un coyote trataban de alcanzar territorio estadounidense, en busca del sueño americano.
En esa lancha viajaban Manuel Nicanor Chacón Chacón y su cuñado Carlos Hernán Pachar Cárdenas, este último no se identificó. El primero fue sepultado en una fosa común en Nicaragua, recordaron los parientes a reporteros de El Universo.
SIN RECONOCER
De la tragedia actual, aún faltan por reconocer cuatro de los seis cuerpos encontrados, uno de los cadáveres es del sexo femenino y otro está en avanzado estado de descomposición. A última hora trascendió de forma extraoficial, que hay un tercer cuerpo identificado, pero esto no fue confirmado ni por Medicina Legal ni por las autoridades del Consulado de ese país, en Managua.
El subdirector del Instituto de Medicina Legal, doctor Zacarías Duarte, llamó a los familiares en aquel país a comunicarse con ellos a través de la vía telefónica para tratar de identificarlos.
La ropa que vestían las víctimas puede permitir a los familiares el reconocimiento, aunque fuese por teléfono, consideró Duarte.
Los cuerpos cuya identidad falta por verificar oscilan en edades comprendidas entre 18 y 25 años. Los expedientes escritos de ese instituto están documentados con algunas características que podrían llevar a los familiares a reconocerlos.
Las piezas dentales, prendas de vestir que llevaban puestas, detalles de alguna pulserita o cola para el cabello, que encontraron aún en los restos al momento de ser trasladados a ese instituto, fueron documentados para que puedan ayudar al momento de la identificación. A excepción de una de las víctimas de sexo masculino a quien el rostro se le aprecia perfectamente.
“Ellos pueden saber quién es, pero mientras no se comuniquen con nosotros y no nos manden la información van a permanecer como desconocidos...”, insistió Duarte.
Por ejemplo, en el caso del cuerpo del sexo femenino, llevaba puesto un pantalón oscuro, marca Quiruba, utilizaba una chapa dental y la edad oscila entre 20 y 25 años.
De los cuatro cadáveres, uno puede representar problemas para su identificación, debido a que los animales marinos y el tiempo ya estaban haciendo estragos en la humanidad de la víctima.
Según Emma Rodríguez, parienta de dos de los náufragos, Alcides Castro Rodríguez (ya reconocido) y Édgard Bolívar (aún sin identificar), requieren de cuatro mil dólares para la repatriación de los cadáveres.
ENDEUDADOS
El Diario El Universo señala que la falta de recursos es el principal problema que enfrentan ahora los familiares de los náufragos, pues quedaron endeudados con el viaje de éstos. Un ejemplo es la familia de Edgard Bolívar y Alcides Castro Rodríguez, quienes pagaron al coyote cinco mil 500 dólares, de doce mil 500 que pedía.

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