Éxodo por río Malacatoya
Carlos Martínez, Arlen Cerda y Wilder Pérez R. nacionales@laprensa.com.ni
Durante dos noches seguidas, decenas de familias de la comunidad El Tepalón, han tenido que dormir con el agua arriba de la rodilla como consecuencia del repentino desbordamiento del río Malacatoya.
En esta comunidad, los pobladores no han podido descansar en las últimas 48 horas por temor a la crecida del río que no sólo inundó sus viviendas, sino que también ahogó a muchas aves de corral y algunas cabezas de ganado.
La comunidad empezó a inundarse desde tempranas horas de la noche del miércoles de esta semana, pero fue hasta la mañana de ayer que una parte de la población afectada empezó a abandonar sus viviendas en busca de lugares seguros.
Socorristas de la Cruz Roja Nicaragüense, la Policía y dirigentes comunales destinaron tres refugios para albergar a unas 350 personas perjudicadas, integradas en su mayoría por niños y adolescentes.
Como consecuencia de las inundaciones quedó imposibilitado el tráfico vehicular, debido a que la carretera que lleva a esa comunidad fue cubierta totalmente por las aguas, las que en algunos lugares alcanzaron hasta los dos metros de profundidad.
Por esa razón la comunidad quedó totalmente incomunicada y hasta ayer tarde la única manera de llegar a ese sitio era a través de botes o pequeñas embarcaciones.
Pobladores del lugar informaron que la tarde del miércoles llovió intensamente por el sector de Malacatoya, pero afirmaron que esas precipitaciones no fueron las causantes de las inundaciones.
Consideraron que las aguas que provocaron el problema fueron depositadas por las intensas lluvias que cayeron en Boaco, Matagalpa y otras zonas altas del país.
La tarde de ayer el nivel de las aguas había bajado un poco, pero los refugiados preferían mantenerse en los albergues ante la posibilidad de que el río subiera su caudal a causa de las lluvias que ayer seguían cayendo sobre los departamentos de Boaco y Matagalpa.
Según Defensa Civil, en la comunidad El Tepalón residen unas mil 300 personas, las que en su totalidad estarían siendo afectadas con esta emergencia.
Sin embargo, sólo una mínima parte de esta población estuvo de acuerdo en abandonar sus viviendas y ser trasladada a los refugios, por el temor de ser víctimas de robos por parte de personas que se aprovechan de la situación para sacar ventaja.
En inundaciones anteriores, algunas familias han ido a los refugios, pero al regresar a sus casas las han encontrado saqueadas. “Por eso es que prefieren mejor enviar a los refugios sólo a los niños y a las mujeres”, comentó don Lorenzo Pérez Meneses, quien es uno de los afectados de El Tepalón y se encontraba en uno de los refugios, cuidando a sus hijos más pequeños.
Debido a las constantes crecidas del río Malacatoya, también la comunidad vecina El Porvenir, donde viven unas 40 personas, ayer se encontraban incomunicadas con el resto de la comarca.
La Cruz Roja Nicaragüense permanece en el sector para apoyar a la gente en caso de que sea necesario.
REFUGIOS SIN AGUA NI COMIDA
Hasta ayer tarde no había ayuda gubernamental para las personas damnificadas en la comunidad El Tepalón.
La gente que fue llevada a los refugios no comió en todo el día, no tiene agua limpia y muchos niños lloraban de hambre.
Algunas organizaciones no gubernamentales llevaron algunas porciones de granos básicos a los lugares afectados, y medicinas para los enfermos.
Hay preocupación entre las autoridades locales, pues consideran que si se prolonga la crecida del río por más tiempo tendrían serios problemas con la alimentación de los damnificados.
LLUVIAS ESTACIONADAS
“Existen altas probabilidades de que sigan las lluvias sobre todo el territorio nacional, en algunas zonas con mayor fuerza que en otras, debido a una inestabilidad atmosférica que permanece casi estacionaria sobre el país”, dijo anoche a LA PRENSA Xavier Jiménez, de Meteorología.

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