A comer lo que aquí se produce
Ricardo Guerrero Nicaragua
Tiste, indio viejo, tortilla, pozol, gallo pinto, nacatamal, rosquillas y bollos fueron parte de los alimentos que sobresalieron en la sexta feria de la alimentación, organizada por los estudiantes de la Facultad de Desarrollo Rural de la Universidad Agraria (UNA), todo con motivo de celebrar el Día Mundial de la Alimentación.
La Comunidad Internacional conmemoró durante esta semana el Día Mundial de la Alimentación con casi mil millones de personas que padecen hambre.
A juicio de Luis Alberto Balmaceda, docente de la Facultad de Desarrollo Rural y miembro del comité organizador de la feria, la dura tarea de reducir a la mitad los hambrientos del mundo se podría lograr en más de un siglo.
Mencionó que como organizadores de la feria retomaron el lema de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), “Agricultura, diálogo y cultura, nuestro patrimonio en común”, y por eso dejaron la organización de la feria en manos de los estudiantes.
MAÍZ SOBRESALE
“Queremos demostrar las capacidades nutricionales que tienen nuestros platos criollos, que la gente conozca que lo que producimos es nutritivo, y con eso pretendemos desarrollar la cultura de consumir lo que producimos”, señaló Erick Mejía, estudiante de Desarrollo Rural.
Este joven y otro grupo de compañeros se dieron a la tarea de motivar a los visitantes de la feria a consumir lo que aquí se produce, “no deberíamos de consumir esa comida chatarra que en nada nos beneficia, consumamos nuestros frijoles y maíz que son nutritivos”, añadió el estudiante.
EDUCACIÓN Y PRODUCCIÓN
El estudiante Francisco Neira manifestó que en Nicaragua las metas de reducir el hambre enfrentan muchos obstáculos.
“Deberíamos empezar por mejorar las técnicas de producción y educación en la población rural”, indicó.
Neira se basa en estudios que demuestran que casi el 50 por ciento de los nicaragüenses tiene un nivel de escolaridad baja, y la mayoría habita en zonas rurales. La educación, a juicio de Neira, tiene que ver con la alimentación, porque cuando más educada está la gente va a producir más, señaló.
“Hay que racionalizar los recursos destinados a la educación principalmente técnica-agropecuaria, en las áreas rurales donde se producen los alimentos y donde, paradójicamente, están los que más hambre sufren”, indicó Roberto Altamirano, docente de la UNA.
POR LA FAO
El 16 de octubre se determinó como Día Mundial de la Alimentación porque en esta fecha se fundó la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), en 1945.
Actualmente la efeméride la organiza la FAO en más de 150 países. Este año la conmemoración llevará el lema “Agricultura, diálogo y cultura, nuestro patrimonio en común”, que constituye un llamado para consumir lo que cada país produce.
En Nicaragua, actualmente habitan más de seis millones de personas de las cuales, más del 50 por ciento, es decir unos tres millones sobreviven con menos de un dólar al día, según docentes de la UNA en base a recientes estudios.
Los especialistas señalan que una persona debe consumir como mínimo 2,200 calorías al día, sin embargo, el nicaragüense promedio con costo llega a 1,750 calorías por día.

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