Luto, dolor y llanto en el Loyola
Elízabeth Romero suceso@laprensa.com.ni
Familiares, profesores y compañeros de clase del Colegio Loyola despidieron ayer al niño Yensi Antonio Maltez Gómez, de 14 años, quien la tarde del martes pereció accidentalmente en los predios deportivos del centro de estudios, al caerle un tubo metálico de la cancha de futbol.
La despedida fue conmovedora. Durante un oficio religioso celebrado en la Iglesia Santo Domingo, contiguo al colegio donde Yensi estudió varios años, los estudiantes del segundo año, donde él cursaba clase, hicieron guardia de honor junto al féretro.
Al finalizar el oficio religioso los niños formaron una cadena humana alrededor del ataúd, y mientras el coro estudiantil cantaba Tu eres mi hermano del alma realmente el amigo... Las lágrimas rodaron por igual por los rostros de niñas y niños.
Los restos fueron conducidos hasta el Cementerio General, donde la abuela de la víctima Petrona López, repetía desconsolada mientras sollozaba: “Mi vida, mi vida, tan apartadito, tan calladito, ¡hay mi chiquito lindo!”.
Yensi “era callado, muy amable con todos”, recordó Keyli Obregón, quien durante siete años fue compañera de clase del menor fallecido.
“Era diferente a los demás, bien respetuoso, callado y sincero con lo que decía”, refirió Elízabeth Valencia, compañera de clase del menor fallecido, mientras las lágrimas le cubrían el rostro.
TRISTES RECUERDOS
“Fue horrible... eso nunca se me va a olvidar”, así resumió la pequeña de 13 años, Estefanía Quiñónez, la tragedia que observó la tarde del martes en una de las canchas del colegio, cuando cinco compañeritos de clase jugaban al futbol y el arco de la cancha cayó encima de Yensi, quitándole la vida.
La niña estudiante del primer año, estaba jugando futbol con otras compañeritas que también fueron testigos de la trágica escena, que a su criterio ocurrió en segundos.
“Mario gritó a Joel que le fuera ayudar que le había caído la portería a Yensi”, relató Obregón, lo que también corroboró Quiñónez .
Las niñas relataron que mientras jugaban los cinco niños, Yensi subió a los hombros de otro niño a quien identifican como Mario, quien resbaló en el campo húmedo, por lo que el primero trató de aferrarse al arco, que lamentablemente le cayó encima.
En el informe de la Policía el perito que acudió al sitio reflejó en el escrito que el niño pateó el balón, donde estaban sus compañeros, corrió y pegó un brinco y se colgó del centro del paral de la cancha, que luego le cayó encima a un lado del cuello y la cabeza.
Según el informe policial, los amigos le quitaron el tubo que estaba sobre el cuerpo del menor quien empezó a manar sangre de la boca y de los oídos.
“Fue muerte accidental”, refirió la vocera del Distrito Cuatro de la Policía, Gloria Hernández, quien destacó que la presencia de los agentes únicamente fue para dar cierre administrativo, pues no hay ningún hecho penal.
“Son fatalidades, nadie quiere que se conjuguen una serie de situaciones específicas en ese momento, como el terreno húmedo, que el chavalo se resbaló en el momento que quiso saltar, son fatalidades...”, dice el director del centro, René Arce.
Pero para el director, utilizar arcos móviles y no fijos, no significa que el centro busca ahorrar.
“Aquí no se escatima en nada de eso, nunca nosotros vamos anteponer a la seguridad de los alumnos”, sostuvo Arce.
APLICARÁN MEDIDAS
Aunque el director del Colegio Loyola, René Arce, no las especificó, dijo que a raíz de la tragedia que envuelve al centro con la muerte accidental del niño Yensi Antonio Maltez Gómez, adoptarán nuevas medidas de seguridad para los alumnos. Pero aclaró que durante los recesos siempre están los profesores pendientes de los niños.

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