Opinión económica
Prorural y nosotros los productores
Álvaro Fiallos Oyanguren
Debido a las opiniones que los medios de comunicación han publicado sobre la posición nuestra ante el recién lanzado Programa de Desarrollo Rural Productivo, mejor conocido como Prorural, quiero dejar claro cuáles son esas opiniones y expectativas de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG).
1. El Prorural es un programa de inversiones públicas del sector agropecuario, que van encaminadas hacia el fortalecimiento institucional del sector público agropecuario. Considerado bajo ese aspecto el programa está bien estructurado y tiene una buena concepción de las necesidades que el sector público requiere, pero no contiene las necesidades de inversiones que el sector privado debe hacer para modernizar su infraestructura y producir con competitividad.
2. El Prorural se refiere a las necesidades de inversión pública bajo el aspecto meramente productivo agropecuario y no del sector rural propiamente dicho, por lo tanto sólo se refiere a un aspecto del desarrollo rural.
3. El programa tiene varios aspectos que no cubre, como hubiera sido nuestra expectativa conforme las opiniones que hemos mantenido, y sostenido, en las reuniones y “consultas” que se han realizado, entre ellas:
a. Sólo menciona el problema del financiamiento pero carece de una propuesta, desde el sector público, de cómo vamos a hacer para que el sector privado tengamos acceso a financiamiento para invertir a largo plazo en nuestras fincas y para obtener capital de trabajo de corto plazo, ambos indispensables en el desarrollo de la producción competitiva.
b. Es muy pobre en especificar las acciones del sector público hacia la “seguridad alimentaria”, lo cual sería de gran beneficio para la pequeña producción y sobre todo la agricultura familiar, por lo tanto sentimos que este segmento mayoritario de productores no recibe el tratamiento que merece.
c. No vemos relación con la política fiscal del gobierno y cuáles serían los beneficios de esa política hacia el sector.
d. No tiene ninguna definición sobre el desarrollo territorial, sobre todo con la descentralización del sector público, hace algunas referencias hacia la desconcentración del mismo pero no la relación con los Comité de Desarrollo Departamentales y Municipales. Por lo tanto hay incoherencia entre lo sectorial y lo territorial.
4. Finalmente, al ser un programa lanzado en el último año del período debemos llegar a un consenso amplio y de compromisos firmes para que los próximos gobiernos le den continuidad y no nos pase como siempre, el que asume piensa que el anterior “no sabe nada” y por lo tanto debemos volver a empezar, cultura que está plenamente demostrada y que debemos tratar de superar.
El autor es presidente de la UNAG.

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